Efe, Madrid
El Pleno del Senado aprobó ayer por unanimidad el informe de la Comisión General de Comunidades Autónomas de esta Cámara favorable a la disolución del Ayuntamiento de Marbella. El informe, por tanto, se trasladará al Gobierno para que el Consejo de Ministros de mañana determine la disolución del Ayuntamiento marbellí. La sesión estuvo marcada al final por las declaraciones del senador popular Joaquín Luis Ramírez, quien acusó a la Junta de Andalucía de poder haber incurrido en «connivencia» con los supuestos casos de corrupción del consistorio de Marbella, lo que propició que el presidente del Senado, Javier Rojo, le obligara a retirar del acta esa «imputación» al Gobierno andaluz.
Antes, en la sesión del Congreso, el ministro Jordi Sevilla protagonizó un tenso debate con la diputada del PP, Angeles Muñoz, quien acusó al PSOE y a la Junta de Andalucía de ser los «responsables políticos» de la situación en Marbella por su «connivencia» durante 15 años con el GIL. Sevilla recordó a la diputada la inacción del anterior Gobierno del PP a la disolución planteada en 2003.