Europa Press,
Madrid
Más de 10.000 ecuatorianos han dejado España en el tercer trimestre del año, así como algo más de medio centenar de colombianos, mientras que la presencia de rumanos y búlgaros se ha más que duplicado en los primeros nueve meses de 2007, según datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a 30 de septiembre de 2007. Las cifras ponen de manifiesto que cada vez más, y especialmente a partir de la entrada de Rumania y Bulgaria en la UE, la composición de los flujos migratorios está experimentando un cambio a favor de los ciudadanos europeos, en su mayoría comunitarios, y en detrimento de los latinoamericanos.
Estos últimos vieron dificultada su entrada en España a través de la imposición de visado de turista por parte de la UE a determinados países, como Ecuador y Colombia desde principios de siglo y Bolivia a partir de abril de este mismo año. En todo caso, es la primera vez que se registra un descenso en el número de residentes legales de ambos países. El visado, además, explicaría una ralentización en la llegada de nuevos residentes, pero no necesariamente su marcha.
En el caso de los colombianos, este pequeño descenso en la colonia se explica aún menos teniendo en cuenta que vienen siendo los primeros peticionarios de asilo en España a su llegada al aeropuerto de Barajas -debido a las consecuencias del conflicto armado que padece el país desde hace más de 40 años-, lo que indica su interés en seguir viniendo, aunque su presencia su entrada por esta vía se registra en otras estadísticas.
Auge de Europa del Este
Sin embargo, este aumento queda muy lejos del de rumanos y búlgaros. A 30 de septiembre de 2007 había registrada una colonia de 505.670 rumanos, mientras que a finales de 2006 la cifra era de 211.325. De las nuevos registros sólo 16.477 rumanos han cambiado a lo largo de este año su régimen de residencia del general (inmigrante) al comunitario (ciudadano de la UE), lo que indica que los 294.345 registros nuevos corresponde a rumanos que, o bien residían en España de forma irregular o bien han llegado por primera vez este año desde Rumania. Ya son la segunda nacionalidad legal más numerosa en España, sólo por detrás de los marroquíes (655.123).
Algo parecido, aunque a menor escala ha ocurrido con los ciudadanos búlgaros, a los que afecta la misma situación, cuya cifra también se ha duplicado. Por primera vez superan la barrera de las 100.000 personas (113.792), con 56.618 nuevos registros, mientras que a finales de 2006 apenas superaban el medio centenar. Se convierten en la octava nacionalidad más numerosa en España.