Efe,
Madrid/ Santiago de Chile/ El Cairo
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró ayer que
«no hay nada que negociar»
con Marruecos sobre Ceuta y Melilla porque se trata de
«ciudades españolas»
. De la Vega hizo esta afirmación en una conversación con periodistas una vez terminada la rueda de prensa del Consejo de Ministros.
El Gobierno de Marruecos, a través de su portavoz, Jalid Naciri, afirmó ayer que la recuperación de las relaciones con España tiene como
«elemento fundamental»
el diálogo sobre el futuro de Ceuta y Melilla. El ministro marroquí de Exteriores, Taib Fassi Fihri, también habló el miércoles, de una oferta de diálogo para resolver el contencioso territorial.
La vicepresidenta se mostró convencida de que esta discrepancia no va a tener efectos negativos en los distintos ámbitos de cooperación porque existe una
«relación muy engrasada»
.
Esta buena relación, según argumentó, hizo que se dieran las circunstancias para que los Reyes visitaran por primera vez Ceuta y Melilla.
De la Vega hizo hincapié en que la visita ha sido
«muy positiva»
, a pesar del desacuerdo con Marruecos en este asunto, y que transcurrió con normalidad institucional.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que la postura de España sobre Ceuta y Melilla es
«clara, contundente y firme»
y dijo que las relaciones con Marruecos tienen
«la suficiente densidad y profundidad estratégica»
como para superar cualquier divergencia.
En declaraciones a los medios durante su participación en la XVII Cumbre Iberoamericana, Moratinos también hizo referencia a las palabras del ministro de Comunicación y portavoz marroquí, Jalid Naciri.
«Marruecos tiene su posición sobre Ceuta y Melilla y España tiene la suya, que es clara, es contundente, es firme»
, manifestó el jefe de la diplomacia española.
La Liga Árabe, con Marruecos
Por otra parte, la secretaría general de la Liga Árabe mostró ayer su apoyo a la reclamación marroquí de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, al tiempo que pidió que España y Marruecos resuelvan el contencioso
«mediante el diálogo»
.