OTR/Press,
Madrid
Además de contenedores, autobuses y entidades bancarias, la violencia callejera pretendía ahora atacar a las empresas encargadas de dotar al País Vasco de la infraestructura necesaria para que el Tren de Alta Velocidad (TAV) llegue a la Comunidad. O por lo menos, esas son las sospechas de la Policía, tras hallar durante los registros efectuados esta semana en las distintas operaciones realizadas contra el terrorismo urbano, diversa documentación acerca de compañías implicadas en la construcción del AVE vasco.
El documento hallado, y que los propios radicales denominaron «
Empresas vinculadas a la construcción del TAV
», no era sólo un listado de empresas sino que también incluía la dirección de sus sedes sociales así como sus números de teléfono. Así, las clasifican en dos grupos, el primero de ellos, aunando a siete empresas situadas en la Comunidad Autónoma Vasca, y el segundo, con una lista de las entidades más destacadas en el sector de la construcción a nivel nacional y con fuerte presencia en otros países.
Según indicaron fuentes policiales, se teme que el entorno proetarra dirija ahora sus ataques al desarrollo de la llamada «
Y vasca
», que además de conectar a través de la Alta Velocidad a la comunidad con otras regiones españolas servirá para unir las tres capitales vascas en un tiempo récord. Y es que según señalaron las mismas fuentes, durante este año, las vías férreas han sufrido la violencia callejera en 16 ocasiones, la última de ellas el pasado 6 de noviembre, cuando una máquina retroexcavadora encargada de realizar trabajos relacionados con el TAV fue incendiada en la localidad guipuzcoana de Mondragón.
Últimas detenciones
El hallazgo de la Policía se produce después de que el pasado lunes se llevara a cabo una operación contra la violencia callejera en Burlada, que se saldó con seis detenidos. Además, otras diez personas fueron detenidas el pasado viernes tras graves disturbios nocturnos en Pamplona.