Efe, Fuenlabrada
Zapatero fue proclamado candidato en un acto organizado por el PSOE en la localidad madrileña de Fuenlabrada ante 7.000 simpatizantes y en el que estuvo arropado por todos sus ministros y la cúpula socialista. El acto sirvió para que el presidente del Gobierno, repasase la gestión de la legislatura, llamase de nuevo a la unidad frente a ETA y criticase la actitud de «inútil crispación» del PP.
Así, se preguntó qué ha hecho este partido en los últimos años y se respondió a sí mismo señalando que ha protagonizado una oposición «ni dura ni blanda», y que «sólo ha intentado obstruir». «La obstrucción como estrategia de oposición es lo que hemos vivido durante estos años», aseguró Zapatero. Para hacer frente a esa estrategia el líder del PSOE pidió el voto para su partido para conseguir «una mayoría más amplia». Ante el futuro, citó tres grandes objetivos: aumentar el bienestar social, ante todo el empleo; situarse a la cabeza en investigación y lucha contra el cambio climático; y garantizar una mejor convivencia.
A su juicio, hay que tener de España «una mirada positiva» -en referencia al lema de precampaña del PSOE-, y aseguró que en su gestión siempre ha tenido presentes a los ciudadanos que le dieron su confianza en el año 2004, así como una serie de valores inspirados en la paz -en cuyo marco recordó la orden de retirada de las tropas de Iraq-, la convivencia y la tolerancia.
Lucha antiterrorista sin partidismo
Estos valores, explicó, son los que ha utilizado frente a los ataques de que ha sido objeto durante la legislatura y los que le han guiado en la lucha contra ETA y en su decisión de no usar el terrorismo de forma partidaria. También explicó que en ellos se ha fundamentado la actitud para atender a las víctimas del 11-M y para pedir ahora que «se pase página» por estos atentados.
El jefe del Ejecutivo aprovechó este acto para expresar su reconocimiento a la «tarea y entrega» del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, pero también se refirió a la gestión y al papel del vicepresidente segundo, Pedro Solbes. De él dijo que «nació para esto» y añadió que «todos queremos que siga en esto».
En la clausura del acto se escuchó repetidamente el estribillo de una canción del grupo Tequila escogida por el PSOE para hacer una petición a Zapatero: «que el tiempo no te cambie».