Agencias, Madrid La clase política criticó ayer en bloque el tiroteo de dos guardias civiles españoles en Francia por parte de ETA, y que dio como resultado la muerte de uno de los agentes -Raúl Centeno-, mientras que su compañero -Fernando Trapero- entraba en coma a lo largo de la tarde. El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, expresó ayer su pésame a la familia del guardia civil asesinado, al tiempo que manifestó su apoyo a la Benemérita, que, según dijo, trabaja con « empuje, coraje y determinación » para defender los derechos, la vida y las libertades. « Desde aquí quiero manifestar el apoyo a las Fuerzas de Seguridad y el apoyo al Gobierno para derrotar a la organización terrorista ETA », declaró Rajoy.
Rajoy, quien fue informado del atentado por el presidente del Gobierno, José Lúis Rodríguez Zapatero, quiso expresar su pesar « en nombre » de todo el PP a la familia y a la Guardia Civil, así como su deseo de que « puedan superar pronto el profundo dolor que tienen en estos momentos ». Así, aseguró que « el PP estará siempre con la Guardia Civil, con sus miembros y con sus familias y desde aquí quiero manifestar nuestro apoyo a las Fuerzas de Seguridad y el apoyo al Gobierno para derrotar a la organizacion terrorista ETA », señaló Rajoy. Por parte de IU, su coordinador general, Gaspar Llamazares, expresó su condena « sin paliativos » del atentado durante un acto en Bilbao en el que los asistentes guardaron un minuto de silencio en recuerdo del agente fallecido. Tras remarcar que « no hay ninguna justificación para la violencia, no hay ninguna justificación en democracia para el atentado y para la muerte », Llamazares consideró que « la única lógica que va a acabar con el terrorismo es la lógica democrática ». « La democracia a través de las Fuerzas de Seguridad, a través de la Justicia, pero también la democracia a través de la política, porque además de la respuesta a los violentos hay que dar respuestas políticas », señaló.
Desde CiU, su portavoz en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, ofreció su « apoyo » al Gobierno, su solidaridad a las familias de las víctimas y a los cuerpos y fuerzas de seguridad que trabajan en la lucha antiterrorista. El presidente del PNV en Vizcaya, Iñigo Urkullu, pidió a ETA « que empiece por su final y que acabe con su pretensión de perpetuarse a sí misma por miedo a hacer caso a lo que le pide la inmensa mayoría de la sociedad vasca y de su propio entorno, para que termine con el ejercicio de la violencia ». Salto cualitativo
El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, advirtió a ETA de que « desde la muerte no se construye nada » y que « sólo es posible construir desde la vida ». Por parte del Gobierno vasco, su consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, aseguró que el atentado supone « un salto cualitativo » que « nos lleva a situaciones anteriores » porque hasta ahora ETA « ha tenido mucho cuidado » de no atentar al otro lado de la frontera.