06 de marzo de 2016
06.03.2016
Cabalgata del Ninot

Las fallas se ríen del cambio político en la Cabalgata del Ninot

Imitaciones de Joan Ribó en bicicleta y críticas a la corrupción aparecen en varias ocasiones en la Cabalgata del Ninot, que finalizó mostrando un elemento de la falla municipal - También aparecen referencias a los cambios en la JCF y los versos

06.03.2016 | 05:49
Las fallas se ríen del cambio político en la Cabalgata del Ninot

Goma eva, purpurina, maquillaje por doquier y varios Joan Ribó en bicicleta aparecieron ayer en la cabalgata del Ninot. La crítica se centró en la corrupción, la exalcaldesa Rita Barberá y algunas decisiones del actual gobierno local; y la sátira, en los cambios que está implantando Pere Fuset en el mundo de las fallas.

Desde el mundo de los cuentos hasta el espacio exterior, haciendo escala en Valencia, varias comisiones mezclaron realidad y ficción para analizar la actualidad política, local y también autonómica. Además, los viajes en el tiempo también fueron recurrentes, y el público pudo ver a una joven Conchita Piquer antes de viajar a Estados Unidos, unas modernas falleras 4.0, o a sirenas con peineta que saludaban alegres.
Entre coches de choque, «minions», caballeros «jedi» o reporteros viajeros, algunas escenas llamaron la atención. Rita Barberá, en una de sus escenas presentaba el desaparecido programa «La paella russa» de Canal 9, y sus acompañantes se preguntaban «On estan els diners?». En otra falla, la exalcaldesa viajaba «a la lluna de València». Joan Ribó, actual alcalde, aparecía en bicicleta, y también caracterizado de faraón o Rey Neptuno, que junto al tridente lucía la senyera. Además, varias comisiones hicieron alusión a las puertas abiertas del consistorio, que una falla representó mostrando un balcón repleto de gente, al puro estilo camarote de los hermanos Marx, donde no faltaba ni Wally, el personaje que hay que buscar en los famosos libros. En una carroza también se pudo ver a Alfonso Rus, expresidente de la diputación investigado en el caso Taula, camino de la cárcel de Picassent.

El concejal de Fiestas Pere Fuset apareció solo en una ocasión, en una carroza elaborada por la comisión Albacete-Marvá, que escenificaba la «Fiesta de no cumpleaños» de «Alicia en el País de las Maravillas. A su alrededor, falleros se agolpaban «manifestándose» contra algunas medidas que ha adoptado, aunque éste parecía no inquietarse. Otras fallas también mencionaron a la Junta Central Fallera, que aparecía en una escena representada como científicos que investigaban qué novedades incluir en la fiesta. No se olvidaron del debate sobre cuántos moños debe llevar una fallera, cómo debe ser el traje o la necesidad de respetar el valenciano normativo. Algunos hicieron mofa de la modernización de las fallas, y mostraron una aplicación para tener la mascletà en el móvil y otros se acordaron de la reivindicación del #paellaEmoji. Asimismo, aparecieron los Reyes y las Reinas Magas, de fiesta, y el presidente Ximo Puig y la vicepresidenta Mónica Oltra.

También se criticó a la corrupción. Una reina de corazones, la de Alicia, iba seguida de un séquito de cartas que representaban casos que los juzgados están investigando. Además, aparecieron banqueros y las «tarjetas black» y la cuesta de enero escenificada como una montaña rusa. Algunos clásicos se convirtieron en «Alicia en el País de los corruptos», «Sinblanca y los siete banqueritos» o «La Bella pudiente».
Superhéroes, feriantes, extraterrestres que tenían prohibido viajar a la velocidad de la luz... todos se encontraron ayer en las calles de Valencia, con frío y no demasiado público. Como novedad, al finalizar la cabalgata, se mostró en la plaza del Ayuntamiento la cabeza del ninot principal de la falla municipal, de varillas, en homenaje al primer monumento que se plantó. allí.

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