Moisés Domínguez, Valencia
Uno de los hombres fuertes del jurado que elige a la fallera mayor de Valencia, Joaquín Roig, aseguró tras ser elegido que "soy padre de dos chicas de la edad de ellas y sé de la tranquilidad que hace falta este año" y, sea casualidad o no, los cinco calificadores se reunieron el pasado jueves con los padres de las candidatas antes de empezar las entrevistas con las falleras. Dieron información sobre cómo serán las pruebas y garantizaron, por ejemplo, que ninguna se quedará sola al acabar una jornada de pruebas y que, por descontado, no deben temer nada sobre su propia actitud.
La reunión también sirvió, como es ritual, para preguntar quienes están dispuestas a asumir la condición de elegible de sus hijas. Y, como era de esperar, se osciló entre los que daban el "sí" rotundo y los que mostraban dudas.
Serán en total una decena las jornadas que convivirá el jurado con las trece falleras. Empezaron ayer con entrevistas que concluyeron con una cena informal en el casal de la Merced. Y con sorpresa incluida: la asistencia de un buen número de falleras mayores de Valencia de años anteriores, con las que compartieron mesa y todo tipo de preguntas.
La Junta Central Fallera ha marcado unas pautas para el fin de semana por aquello de concertar lugares y, sobre todo, ajustar el presupuesto. Hoy tendrán un almuerzo en Viveros y mañana tendrán la reunión en la sede de Agricultura (que ya visitaron cuando eran sólo candidatas a la corte). Las niñas, por contra, regresarán a Peñasol y vestidas de valenciana.
La próxima semana tendrá versión reducida, ya que del 9 al 12 no habrá actividad y sólo en la última semana se reactivarán las entrevistas antes del ensayo de la proclamación el sábado 18, dos días antes de la apertura del sobre.