Moisés Domínguez, Valencia
Se esperaba que, una vez terminado el mercado de contrataciones, los artistas sufrieran los rigores de la crisis prácticamente más que nadie, ya que, en épocas de apretarse el cinturón, el primer sacrificado suele ser el monumento fallero.
Hasta que no se presenten las declaraciones oficiales no se establecerá un baremo exacto, pero las primera valoraciones son de que hay artistas que no lo notarán, otros que lo notarán poco y otros que van a pasarlo mal. Esto es, por lo menos, lo que se respiraba tras la celebración del acto de homenaje a los ganadores de primeros premios.
Por mucho que el presidente de la JCF, Félix Crespo, aprovechara esa tribuna para pedir a las comisiones que no escatimaran con la auténtica razón de ser de la fiesta, la realidad es que ha habido apreturas. El maestro mayor, José Latorre, es el primero en reconocer que el tema, de alguna forma, ha ido por barrios "y ha habido algo de psicosis entre los compañeros. De hecho, los ha habido que, en su afán por asegurarse los contratos, han ido muy pronto a contratar en comisiones donde hay otro colega y eso ha generado algún que otro roce porque ha habido alguna que otra zancadilla innecesaria".
Una de los recursos ha sido contratar algo más de lo normal. Un caso entre muchos es el de Vicente Martínez Aparicio, que continúa en sección especial (pasa de Pizarro a Malvarrosa), continúa con su habitual fallita de García Morato-Yecla "pero este año, para completar el presupuesto, hago una falla más: la de Zapadores-Vicente Lleó".
Un artista especialmente fecundo, como es Vicente Albert, asegura estar más que tranquilo. "Algunas me han subido el presupuesto, otras han bajado un poco, otras se mantienen... a la hora de la verdad hago una falla más que el año pasado nada más. Yo no me puedo quejar porque me han ido bien las cosas. Pero hay artistas que lo están pasando muy mal. Y estoy hablando de artistas importantes, que se han quedado muy "colgados". Es triste, pero es cierto".
A día de hoy falta por determinar si la demanda se reducirá por la desaparicíon de comisiones. De momento hay 18 que ni siquiera han recogido los censos, aunque prácticamente todas -salvo la recientemente creada Menorca-Luis Bolinches- son comisiones consolidadas por tener muchos años de vigencia (incluso la de la plaza del Pilar está entre ellas).
En lo que insistía también el maestro mayor era en no caer en la tentación: "Que ningún artista acepte firmar el contrato por una cantidad mayor de lo que le van a pagar para así cobrar más subvención municipal" (eso es lo que se viene rumoreando insistentemente que harán algunas para inyectar dinero a sus arcas) "Porque, así, el único que puede tener problemas es el artista".