Los artistas falleros han depositado de nuevo su confianza en José Latorre para conducirlos durante los próximos cuatro años aunque ya lleva ocho en el cargo y 12 en la directiva. Él y su equipo de trabajo afrontan la época en la que el oficio debe salir fortalecido.
Ocho años al frente del gremio y ahora otros cuatro. ¿ No le parecen muchos? ¿Espera involucrar a artistas jóvenes en el gobierno de la profesión?
Ya son unos cuantos, pero si al principio se hacen cortos, al final se hacen pesados. Tengo ganas de trabajar y llevamos varios asuntos entre manos que son importantes para el colectivo.
¿Cuáles son?
Llevamos dos como son la formación después de tener la titulación y la construcción de la escuela taller en la antigua nave de Regino Mas. El Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad el reconocimiento de nuestro oficio, tanto el de artista fallero como el de foguerer, para impartirlo en Formación Profesional y es un orgullo para nosotros aunque como dijo un diputado el asunto se debería haber resuelto en la Comunitat. Las obras de la futura escuela están en una fase muy avanzada y cuando se acabe los destinaremos para taller de prácticas con lo cual servirá para almacén y restauración y tendrá un área visitable. Hoy día el museo está colmatado y más bien parece un almacén de figuras.
¿Y la gente joven?
Hemos tenido un tiempo de una gran paralización en cuanto a participación de gente joven pero en los últimos años se han incorporado artistas como Fede Ferrer, Carlos Carsí o Antonio López y espero seguir contando con ellos. Lo positivo es que hemos tenido ofertas de artistas para ayudar y colaborar en la junta y eso es bueno porque supone que quieren defender y potenciar nuestra profesión.
Algo más hará…
Sí. Ya hemos empezado una campaña de promoción en las juntas locales para explicar los pros y los contras de contratar con un agremiado y nos están recibiendo muy bien. Si se contrata con alguien que no está agremiado hay unos riesgos.
Pues cuando usted entró el gremio más bien estaba en bancarrota…
Cuando entramos en 2001 la situación económica no era muy boyante. El año pasado terminamos de pagar el edificio gremial y hemos saneado la economía en estos tiempos de crisis.
¿La especulación sobre la Ciudad del Artista Fallero ha desaparecido?
La verdad es que han sido unos años muy duros pero hemos conseguido muchas mejoras en la actual Ciudad del Artista Fallero como la instalación de hidrantes; el asfaltado y el de las licencias de las naves. Además, está pendiente la ampliación en los terrenos de la permuta que el ayuntamiento debe hacer con el Valencia CF y así figura en la revisión del plan general.
¿Al final la crisis ha afectado a las economías relacionadas con la fiesta?
Sí que ha afectado de alguna manera u otra. El montante global con las comisiones falleras ha bajado. La mayoría de contratos se han mantenido igual que el ejercicio pasado o han bajado.
¿Y además de maestro mayor también hace fallas ?
Pues claro. El próximo año mi socio, Gabriel Sanz, y yo plantaremos en Cuba-Literato Azorín y ahora estamos haciendo un encargo de la Mostra sobre García Berlanga.