MOISÉS DOMÍNGUEZ VALENCIA
La composición de los jurados que elegirán a las falleras mayores de Valencia puso en evidencia esta semana la arbitrariedad con la que se mueve a veces la asamblea de presidentes o cómo los dirigentes de las comisiones son capaces de decidir en contra de sus propios principios.
La pasada primavera, el concejal Félix Crespo propuso unificar los jurados: que los mismos que criban de 65 a 13 fueran los mismos que después eligieran a la ganadora final. Para ello, sugirió que él pudiera elegir tres componentes (incluyendo una fallera mayor de Valencia y una cortesana pretéritas) y la asamblea otros dos. Ante las dudas de la asamblea, propuso la fórmula 2-3 (las dos falleras-jurado elegidas por él y tres nombrados por la asamblea).
Al final, el parlamento fallero optó por el habitual "que me quede como estoy" y el ritual se mantiene igual: Crespo nombró cinco personas para elegir la corte y esta semana se nombraron los que, ahora, elegirán a las falleras mayores.
El primer despropósito llegó con la ausencia de presidentes de falla en la lista de candidatos a infantiles. Está claro que las niñas "venden" menos. Se les da menos protagonismo. Las canastillas de la exaltación son más pequeñas. Las entrevista ocupan menos módulos. Pero, papeles en la mano, la ecuación parece quedar, mientras no demuestren lo contrario, bastante clara: puestos a presentarse, lo hago en mayores, que pasear con trece pedazos de mujer luce más que con trece niñas.
Las urnas terminaron de culminar la irrealidad: de los siete presidentes de falla que eran candidatos a jurado de fallera mayor, sólo uno (Jorge Carbó, de Xiva-Francisco de Llano) ha sido elegido. Llama incluso la atención de que no obtuvieran sufragios suficientes presidentes "mediáticos" como Fernando Manjón (Ciscar-Burriana) y Aquilino Broseta (Poeta Alberola-Totana).
Sólo tres ya tienen experiencia
Por contra, los tres miembros de JCF que pretendían elegir a la sucesora de Marta Agustín han salido todos. Resulta evidente que la unidad de voto del colectivo fallero -en teoría, una pauta que marcaba tradicionalmente la Interagrupación de Fallas- ya no existe, pero más aún es la aparente contradicción interna que sufre el parlamento fallero.
Finalmente, el jurado de la mayor tiene cuatro debutantes (sólo José Luis Pérez había ocupado el cargo) y tres el infantil (ya pasaron por aquí Jorge Guarro y Miguel Galán).