MOISÉS DOMÍNGUEZ VALENCIA
Presidente de falla es un cargo contradictorio. Los hay que han convertido el cargo en un cortijo y no lo sueltan ni pese a que esto deteriore la convivencia en la comisión. Los hay que quieren irse, pero no encuentran alguien que quiera hacerse cargo de la comisión. Los hay que pierden la votación dentro de la tradicional dualidad de «bandos» en el seno de una comisión (el que manda y la oposición o viceversa). Y las hay en las que el relevo se una cosa natural y que incluso el presidente cesante sigue formando parte activa del equipo rector.
En el año más crítico para las comisiones en los últimos años, y una vez conocidos los datos oficiales, la tónica se ha mantenido: el número de relevos es enorme. Casi la tercera parte de las comisiones, un total de 121, han cambiado el dueño del fajín o la banda roja. Se puede decir que es una cifra enorme teniendo en cuenta que el ejercicio de 2010 es el de las restricciones y donde quien ocupe el cargo sabe que tiene delante un ejercicio muy difícil. Pero también son bastante menos que el año pasado, donde el número de cambios fue de 145 Dando así la sensación de que no pocos presidentes habrán tenido que continuar porque nadie quiere hacerse cargo. Los presidentes tienen que enfrentarse este año al descenso en el número de falleros, el recorte en los ingresos y la caída de patrocinadores, un panorama que, pese a ello, de momento no ha provocado la desaparición de ninguna comisión.
Lo dejan dos históricos
En los últimos años han ido desapareciendo los presidentes históricos, aquellos que tenían más de veinte años en el ejercicio. De hecho, los únicos que continúan de esa lista de honor son el decano, Eduardo Martí, que cumple su ejercicio número 41 al frente de Fernando el Católico-Angel Guimerá (ya es, de largo, el fallero que más años ha presidido una comisión en la historia de la fiesta) y Gabriel Gil, quien este año ha vuelto a la presidencia de Ángel del Alcázar en el que será su ejercicio número 26.
Este año han abandonado el cargo el presidente de Lepanto-Guillem de Castro, Emilio Tamarit, tras 23 años al frente, y Víctor Benaches, tras 31 ejercicios dirigiendo a Tres Forques-Cuenca-Pérez Galdós.
En la sección especial, aparte de dos reincorporaciones menores —porque Juan Armiñana y Bernardo Morosoli son, aunque no estén, los que mueven esas comisiones, también ha cambiado la presidencia de Archiduque Carlos-Xiva, que ha dejado José Ortiz en manos de David Sabater.
Hay otros casos especiales, como el de Salvatierra-Conde Altea. Alberto García fue sancionado después que la comisión desfilara en la ofrenda por su cuenta y riesgo. La presidencia la ocupa la abogada Elin Castillo (primera fallera que lo fue de la corte de honor que llega a ese cargo), pero a nadie escapa que Alberto también tiene presencia importante en el día a día de la comisión.