Moisés Domínguez, Valencia
El colectivo más importante de la categoría ofrece desde ayer por la tarde la posibilidad de contemplar las maquetas de sus monumentos en las Atarazanas dentro de unas jornadas festivas más modestas que en años anteriores. En el colectivo se ha echado el freno al esfuerzo económico y humano, aunque durante la mañana de hoy, desde las 11, habrá un festival infantil y mañana, a la misma hora, se repetirá el ya exitoso coloquio de artistas y la firma de bocetos a cargo de todos ellos.
Una falla de 30x40x30
La máxima categoría se presenta con la misma falta de emoción que en los años anteriores: salvo hecatombe o tornado, es demasiado Nou Campanar para el resto. A pesar de que, en principio, el monumento vuelve al cruce de calles, aunque no hay que descartar hasta el final que se pueda volver a plantar en el solar de los últimos años, en el que no se ha empezado a edificar. El monumento de Pedro Santaeulalia mide 30 metros de alto, pero también 40 de largo y 30 de cruce.
Exposición, Convento, Pilar...
Por detrás, la pelea volverá a ser por el podium. Exposición-Micer Mascó se presenta con más presupuesto que ninguna otra (450.000 euros); o sea, la mitad que Nou Campanar, y el artista del Pilar. Convento Jerusalén repite con Paco López Albert, con un puesto en el cajón casi seguro y el Pilar apuesta por Juan Carlos Molés tras su polémico año en Sueca.
Con diferencia, Na Jordana presenta el boceto más dinámico. Sueca-Literato Azorín es la única que presenta un debutante: Juan Carlos Ferri, hasta ahora realizador de volúmenes para terceros y, por primera vez, autor firmante.
Almirante Cadarso intentará ser nuevamente la sorpresa, a la que aspiran las demás, aunque el concepto de sorpresa, según posibilidades, pasa simplemente por subir algún peldaño sobre las posibilidades iniciales.