La federación balear aplica con severidad la normativa y ya ha comenzado a retirar fichas a niños «sin papeles»
J.M. Bort
El fútbol español tiene hoy un asunto que atender en los despachos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Los presidentes de las territoriales, incluida la valenciana, se reúnen en Madrid para buscar una solución conjunta a la situación de los niños inmigrantes que juegan sin papeles, un tema que ha provocado la polémica las últimas semanas en Baleares. La Junta Insular, por orden de la Federación de Fútbol de las Illes Balears (FFIB), comenzó hace unos días a retirar las licencias a todos los chavales que no disponen del NIE (Número de Identificación de Extranjeros), tal como dicta la FIFA desde el verano pasado. Una orden que el resto de federaciones no aplica con la misma severidad a la espera de que la RFEF ofrezca alternativas.
Pese a la normativa internacional, los niños «sin papeles» que no residen en las islas pitiusas pueden seguir dándole patadas al balón con sus equipos. Al menos, de momento. La Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana (FFCV), por ejemplo, permite que los foráneos sigan en la competición con el uso de trampas burocráticas. La creación de fichas provisionales, mientras los recursos y van y vienen desde Madrid, es una solución que también utilizan otras federaciones. Una forma legal de hacer la vista gorda que puede tener los días contados, después de que la federación balear haya indicado el camino más corto a la secretaría de Estado para el Deporte para solucionar el «problema». Tener menos de 12 años y no se residente legal en España no ha supuesto, hasta ahora, ningún obstáculo para estar inscrito en un equipo federado. El pasaporte o el certificado de empadronamiento —a esta documento tienen derecho todos los habitantes en España— era suficiente para conseguir la licencia de la federación, tanto en el fútbol como en el resto de deportes. A los jóvenes de entre 12 y 18 años se les exige el NIE, el número asignado cuando hay autorización para residir en España. Un documento que la FFIB exige ahora a los niños de todas las edades, petición que ha llevado la preocupación al resto de federaciones. «Está claro que la FIFA lo pide, pero no podemos empezar a retirar las fichas a todos los niños que incumplan la normativa de repente. Hay que buscar soluciones», explican desde la FFCV.
La federación balear comunicó el pasado fin de semana a los árbitros que retuvieran las fichas de algunos jugadores. En total, fueron inhabilitados unos 15 futbolistas de categoría cadete y juvenil, que no podrán seguir jugando mientras no regularicen su situación, tal como informó el Diario de Ibiza. Los clubes de Ibiza y Formentera admitieron que los jóvenes extranjeros tenían un gran protagonismo en los equipos y que sin ellos no podrían haber completado varias plantillas.