El presidente de estadounidense no estará presente en la cumbre anual UE-EEUU
RC
La oposición lo califica de "fracaso diplomático"
Dejando a un lado el farragoso tema de las pensiones, la polémica política de la semana la ha protagonizado el plantón de Barack Obama a la Unión Europea y a España. El Gobierno contaba con su presencia en la cumbre anual UE-EEUU, sin embargo, la administración estadounidense anunció que Obama o iba a participar en el acto, y que no estaba en sus planes la visita a España.
El embajador estadounidense, Alan Solomont, ha justificado la ausencia en la cita de Madrid, una de las más importantes de la presidencia española de la UE, en la "intensa agenda doméstica" que Obama va a tener en los próximos meses.
El Gobierno español, por su parte, ha quitado importancia al hecho de que el presidente de Estados Unidos no venga a la cumbre y asegurado que esta decisión no afectará a la buena relación bilateral.
Tanto la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como el ministro de Fomento, José Blanco, han afirmado que comprenden las razones de Obama y que la amistad entre ambos países va a seguir siendo satisfactoria.
A pesar de ello, los partidos de la oposición han calificado la ausencia de "fracaso diplomático" del gobierno Zapatero y han instado al presidente a que haga todos los esfuerzos necesarios para que Obama venga a Madrid.
En el Desayuno Nacional de Oración, un acto anual político-religioso al que acudió invitado por Obama, Zapatero dispuso de una oportunidad para tratar de convencer al mandatario estadounidense. Si ha podido o no persuadirle, es todavía una incógnita. Habrá que esperar para saberlo.