Si no tienes para un resort caribeño, de esos de las pulseritas, y si se te hace cuesta arriba quedar con un grupo de amigos para organizarte una excursión en bicicleta, en la Comunitat Valenciana ha aparecido una alternativa. Un grupo de empresarios valencianos han puesto en marcha el corebike. Una nueva modalidad de actividad turística que combina la práctica deportiva con la cultural y que incorpora las prestaciones de un viaje organizado. El hecho de que el cicloturismo haya aumentado espectacularmente en los últimos años ha llevado a los promotores a buscar una nueva línea de negocio.
En esencia, supone que el cicloturista no tiene que preocuparse de la liturgia previa a una excursión, sobre todo si no está muy versado en la organización de toda la equipación, los mapas, el GPS o el desplazamiento sin saber a donde llegará y sin saber qué encontrará en el siguiente recodo del camino. El corebike lo da todo hecho. Para ello, ha ideado tres niveles de exigencia física: Transpirenaica para experimentados bikers, el Camino de Santiago para aficionados, o Alicante Enológica para aquellos que buscan combinar deporte al aire libre con gastronomía y buen vino. Con este servicio, el cliente solo tiene que preocuparse por disfrutar de la bicicleta y del entorno; de toda la organización (reservas hoteleras, traslados, equipaje, guías, etc.) se ocupa la agencia.
De la ruta, al hotel
Además de la organización de rutas guiadas, Corebike ha inventado un nuevo producto dentro del sector: la fórmula Hotel & Bike, el cual incluye la reserva hotelera en un establecimiento de interior y la información necesaria para realizar rutas en bicicleta desde el hotel de turno.
Las rutas incluyen, por ejemplo, las que va a empezar a distribuir Levante-EMV dentro de la nueva Guía del Cicloturismo, esa auténtica invitación a salir a pedalear por la Comunitat.
Por ejemplo, un ejemplo de ruta muy moderada estaría dentro de la Vía Verde de Ojos Negros. La organización lleva desde Valencia hasta Sarrión y ahí empieza el recorrido de 22 kilómetros hasta la estación del Palancar, donde se recoge nuevamente al deportista y la bicicleta. Va incluido el guía durante la ruta y el avituallamiento, así como el regreso en coche a Valencia, con diferentes suplementos por alquiler de material.
Una ruta de cuatro días y dificultad alta es la de Castellón Interior y llevaría desde Villafranca a Penyagolosa, Almedíjar, El Toro y las Bodegas de Pardanchinos. 191 kilómetros, incluyendo las noches de hotel. Hay excursiones temáticas: naturaleza, historia y enología y, en definitiva, permite pasar unos días de desconexión sin hacer viajes más caros. Todo este tipo de viajes se consultan en la guía on line de la página propia (www.corebike.es).
Los deportistas deben mantener las mínimas normas de respeto al medio ambiente. El resto ya es cuestión de ponerle un par de piernas.

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