Una
Eduardo Guillot
Cada año son más numerosas las iniciativas que, al abrigo de las fiestas falleras, apuestan por ofrecer alternativas a las engorrosas discomóviles y las verbenas de madrugada. Aprovechando el propicio ambiente lúdico, los festivales de todo tipo se multiplican durante estas fechas para poner de manifiesto que el rock no se toma vacaciones. Un claro ejemplo es la primera edición de Arde Valencia, que reúne en dos jornadas a algunas de las más aguerridas bandas de la escena local, y que pretende perpetuarse y convertirse en cita ineludible para los aficionados en próximas temporadas. Entre hoy y mañana, pasarán por el escenario de Durango Club (Meliana) diversas formaciones que tienen en común la actitud y el impulso eléctrico, pero que por separado poseen señas de identidad propias, desde el hard mariachi de los renacidos Mafarka al sleazy rock de Babylon Rockets, pasando por el nu-metal de Neufobia, la fusión de metal y punk de Sujeto K, el heavy rock melódico de Crisis de Fe, el thrash metal de Keldark, el toque vocal femenino de Par 21 (que han sido los últimos en sumarse al cartel) y los progresivos Glassmoon, y el alt-rock de Kibah (liderados por Ton Agüera, ex guitarrista de Daze of Dawn). Ya saben, decibelios a tope, para todos los gustos, y lejos de los masclets.
Durango Club (Meliana).
Viernes, 12 y sábado, 13. [22 h.]