Cinco bandas estatales aúnan esfuerzos en reivindicación del punk y la melodía
Eduardo Guillot
Tras el éxito de la primera edición, regresa el Spring Roll Festival, una propuesta que nació patrocinada por una emergente marca de bebida y que reúne a varias bandas estatales noveles conectadas por su visión fresca y desacomplejada del rock. Abriendo fuego, Los Brackets. Los valencianos han debutado con un estupendo disco de inspiración ramoniana, de efectividad garantizada cuando se trata de trasladarlo al escenario. Tras ellos, será el turno de Usualmess, banda joven pero experimentada, que dejará el terreno allanado a los mallorquines Thrash Out, practicantes de un rock contundente que no olvida las melodías y que los sitúa en la estela de Foo Fighters o The Get Up Kids. Más orientados hacia el punk pop, Newake les tomarán el relevo para que sean, finalmente, los madrileños Avenues & Silhouettes quienes se encarguen de poner el broche final a una tarde-noche de inequívoco sabor teenager, que supone también una buena oportunidad para descubrir a un puñado de grupos que están destinados a protagonizar el futuro de la escena española