Agencias.
A pesar de acudir sola a la última entrega de los Oscar, nada hacía sospechar que, tan sólo unos días después, Kate Winslet (34 años) y Sam Mendes (44 años) darían fin a su matrimonio. Por el momento, nada se sabe de los posibles motivos, sólo que la ruptura ha sido "cordial" y de "mutuo acuerdo". Siete años han pasado desde que se darían el "si quiero" en una ceremonia secreta, en el Caribe. Su hijo Joe, de seis años de edad, será criado y educado conjuntamente por la actriz y el director.
De este modo, Kate Winslet pasa a formar parte de lo que en Hollywood se conoce como "la maldición del Oscar", en la que se encuentran actrices y actores que después de ganar el codiciado premio han visto como, misteriosamente, sus matrimonios se desmoronaban. En esta lista encontramos a parejas como Reese Whiterspoon y Ryan Phillipp, Hilary Swank y Chad Lowe, Halle Berry y Eric Benet o Julia Roberts y Benjamin Bratt.
Tras el anuncio de separación, y con la intención de huir de los medios, Winslet viajó a las playas de México con sus hijos Joe y Mia, de nueve años, nacida de su matrimonio anterior con Jim Threapleton. Mendes, en cambio, sigue en Nueva York.
Ruptura inesperada
Hace tan sólo un año, Mendes dirigía a Winslet en la aclamada película Revolutionary Road. También acompañaba a su esposa en la gala de los Oscar, en la que ella lograba alzarse con la estatuilla dorada por su interpretación en El lector, después de seis nominaciones. Es por ello por lo que esta ruptura ha sido totalmente inesperada para el mundillo del cine, que ha visto como una de sus parejas más consolidadas se hacía añicos.