Pocos segundos antes de salir a escena, el actor Sergio Caballero relee el guión. De repente se hace el silencio. Todos los miembros del equipo intentan no hacer ruido. "Preparats…¡Acció!" El rodaje empieza con una despedida. Aplausos, besos y gritos de alegría inundan el plató. "¡Talleu! És bona". La voz de Pau Martínez, el director, se alza entre la algarabía.
Tras la buena acogida de su primera temporada, la serie de Canal 9 ´Unió Musical Da Capo´ regresa la noche del próximo domingo a la pantalla. Esta vez con la difícil papeleta de ocupar el hueco dejado por ´L´Alqueria Blanca´, la serie estrella de la cadena autonómica.
Tres semanas de grabación y siete capítulos completan una segunda temporada repleta de nuevas intrigas, emoción, líos amorosos y música, mucha música.
Aunque la trama se desarrolla en la localidad ficticia de Benitaulell y los exteriores se graban en Buñol, el plató de rodaje está en el polígono industrial L´Oliveral de Riba-roja, en una zona plagada de naves. Un cartel gigante que indica Plató Valencia cuelga de un edificio de enormes dimensiones, dividido en dos plantas con cafetería, camerinos y distintos escenarios donde cámaras, maquilladores e iluminadores trabajan sin descanso.
"Cuando sostienes la batuta te sientes como Madonna o Ricky Martin dando un concierto", confiesa Caballero tras la última toma. El actor es el encargado de dar vida a Joan, el joven músico que vuelve a su pueblo para hacerse cargo de la banda tras enfermar su padre.
Allí se reencuentra con su novia de la adolescencia, Gemma –interpretada por Iolanda Muñoz- y la familia. El triángulo amoroso entre Joan, su hermano Albert –interpretado por Josep Manel Casany- y Gemma alcanzará su punto álgido y los sentimientos harán desatar el drama en Da Capo.
En el rodaje no hay un minuto que perder. Mientras unos personajes graban, otros pasan por maquillaje, donde recuerdan la presencia de Lolita en la serie. La actriz y cantante interpreta a una andaluza que visita el pueblo para descubrir el origen de su banda y acaba "influyendo especialmente en uno de los protagonistas", desvela el director, a la vez que pide repetir una toma. Todos la recuerdan con cariño. "Es muy cercana y una artista. Aparecía en el plató sin papeles porque ya traía memorizado su personaje. Increíble", apunta Pep Ricart, que da vida a Xavi.
Mientras, en maquillaje, el actor Juli Mira firma pósters y reconoce, parafraseando a Spencer Tracy, que para ser un buen actor "sólo hace falta saberse el guión y no tropezar con los muebles". Asegura que él siempre ha apostado por el "instinto" en la profesión.
Entre toma y toma, unos suben a la cafetería del primer piso para tomarse un sándwich, mientras otros echan una cabezadita en la sala de descanso o se fuman un cigarrillo… pero manteniendo siempre "un punto de tensión para no abandonar el trabajo", precisa Martín Cases, Tino en la serie.
MAQUILLAJE, SALA DE DISTENSIÓN
Si existe un lugar para relajarse, ése es la sala de maquillaje, o "de distensión", comenta riendo Iolanda Muñoz. Allí, los actores bromean, charlan animosamente, se ayudan con los diálogos e incluso organizan una salida en grupo. No hay duda de que el buen ambiente que se respira en plató traspasa la pantalla. "Si alguno estrena una obra, vamos a verle al teatro", apunta Iolanda. "Y también salimos juntos de fiesta", añade Cristina García -Carme, en la ficción- mientras la peinan y maquillan.
El plató está plagado de instrumentos musicales, desde un piano hasta un saxo. LaSocietat Musical d´Alzira es la encargada de la parte musical en el sentido estricto. Ha grabado la pieza de concierto y la música de la cabecera. Además, bajo las indicaciones de Ángel Crespo, su director, los actores imitan los movimientos de los músicos para dotar a sus personajes de mayor naturalidad.
Los días que acude a grabar la banda son "los más duros, pero también los más emocionantes", según Pep Ricart, quien de joven tocaba el clarinete en la banda de Bétera y su papel le trae "muy buenos recuerdos, es un verdadero regalo". Iolanda Muñoz también pertenecía a la orquesta de su pueblo, Polinyà del Xúquer, donde era saxofonista.
La música se graba en directo y los actores disfrutan con la experiencia. "Todo un lujo", susurra Pau Martínez durante la actuación de Perico Sambeat, uno de los mejores músicos de jazz, que visita el plató para hacer un cameo.
En opinión de la crítica y el público, ´Unió Musical Da Capo´ ha logrado captar la esencia de las bandas municipales. Es la primera serie que reproduce fielmente su día a día, una temática que engancha al público valenciano. Cristina García apostilla: "ya les tocaba a las bandas de música tener su serie, igual que los policías y los médicos".
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.