Alertan a periodistas de los peligros por cubrir la Copa África de Naciones en Guinea
EFE / Nueva York
Human Rights Watch (HRW) y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) alertaron hoy de los peligros a los que se enfrentarán los periodistas que cubran la Copa de África de Naciones (CAN) en Guinea Ecuatorial, un país que a su juicio intimida a los profesionales de la información.
"Algunos periodistas que han visitado Guinea Ecuatorial para informar sobre el país durante el último año han sido detenidos, interrogados, censurados y deportados", subrayan ambas organizaciones en un comunicado, en el que aseguran que esos incidentes "no son una buena señal para los periodistas deportivos".
HRW y el CPJ alertan así a esos profesionales de la información que se espera que asistan a la ceremonia de inauguración de la CAN en la ciudad de Bata el 21 de enero y a otros partidos programados allí y en Malabo, la capital del país, de la intimidación a la que serán sometidos por las autoridades de la excolonia española.
"Es habitual que el gobierno del Presidente Teodoro Obiang invite a periodistas al país, para luego restringir sus movimientos como parte de una estrategia constante por engañar al mundo y promover una imagen inmaculada", afirmó el coordinador africano del CPJ, Mohamed Keita.
"Los periodistas que cubran los eventos de la Copa Africana de Naciones deberían poder ver qué sucede detrás de esta fachada con libertad y sin temor a represalias", añadió Keita.
Ambas organizaciones recuerdan en el comunicado "un incidente que anticipa los problemas que podrían esperarse durante la cobertura de la próxima CAN", cuando el pasado junio los integrantes de un equipo de la cadena alemana ZDF que realizaba un reportaje sobre fútbol femenino y otros asuntos fueron "detenidos, interrogados minuciosamente, censurados y deportados".
Según el equipo alemán, agentes de seguridad les requisaron las filmaciones y borraron las imágenes "negativas", entre las que había grabaciones de niños jugando al fútbol en uno de los barrios precarios de Malabo y entrevistas con el único miembro del parlamento que pertenece a la oposición y con un abogado de derechos humanos.
"A la mañana siguiente, los periodistas fueron llevados hasta el aeropuerto y obligados a irse del país.