EFE ELX/ORIHUELA
?
El Ayuntamiento de Orihuela, ciudad natal del poeta Miguel Hernández, y el consistorio de Elx, ciudad en la que recibió su único premio literario, respaldaron ayer la solicitud de revisión del proceso judicial al escritor con el fin de lograr la anulación de su condena.
La iniciativa fue aprobada ayer en sesión plenaria por el consistorio de Orihuela y suscrita por los grupos políticos del Ayuntamiento de Elx para su próxima tramitación plenaria.
A través de sendas mociones, similares a la que ya aprobó la Diputación Provincial de Alicante, se insta a revisar el proceso judicial (18 de enero de 1940) para lograr la anulación judicial de la condena que, si bien inicialmente fue de muerte, fue finalmente conmutada a 30 años de prisión. Como consecuencia de una grave enfermedad, el poeta falleció en la antigua cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942.
La sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Orihuela aprobó esta iniciativa con los votos a favor del equipo de gobierno local (PP) y de los grupos de la oposición (PSPV-PSOE, Esquerra Unida y Los Verdes).
En Elx, su alcalde, Alejandro Pérez (PSOE), y las portavoces del PP, Mercedes Alonso, y de Compromís, Àngels Candela, suscribieron una declaración institucional, por la que este consistorio se adhiere a la iniciativa de la familia de Miguel Hernández y de los grupos sociales y cívicos que se han sumado a la petición de la Declaración de Reparación y Reconocimiento del poeta.
La declaración recoge "el apoyo, compromiso y colaboración hacia los familiares, la Comisión Cívica de Alicante para la Recuperación de la Memoria Histórica" y la Fundación Pública Miguel Hernández en sus acciones "para entablar el Recurso de Revisión de Sentencias Penales Firmes".
El 18 de enero de 1940, el Consejo de Guerra Permanente número 5 formado tras la victoria del bando franquista condenó a muerte al oriolano Miguel Hernández -pena finalmente conmutada a 30 años de cárcel-, "uno de los poetas del siglo XX más insignes, prolíficos y reconocidos en nuestra literatura universal", añade el escrito.
Los cargos que se consideraron para aquella sentencia, como sus "antecedentes izquierdistas", "ser miembro activo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas", "publicar poesías, crónicas y folletos de propaganda revolucionaria" y "hacerse pasar por poeta de la Revolución" no justifican, según afirma la declaración, "ni el proceso judicial ni la pena que le fue impuesta".