EFE CIUDAD DEL VATICANO
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El papa Benedicto XVI condenó y deploró ayer los casos de sacerdotes pederastas y tras exigir el "respeto" hacia los más pequeños aseguró que la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer es el "ambiente natural" para el desarrollo de los niños.
Benedicto XVI hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió a los participantes en la reunión plenaria del Consejo Pontificio para la Familia, que analiza los derechos de la infancia, a los que recibió en el Vaticano.
El Obispo de Roma agregó que "las duras palabras" de Jesús contra quien escandaliza a los pequeños ("los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar") "obligan a todos a no bajar, nunca, el nivel de ese respeto y amor".
Esta condena de los casos de curas pederastas se produce pocos días antes de que los próximos 15 y 16 se reúna de nuevo en el Vaticano con los obispos irlandeses para analizar de nuevo los abusos cometidos durante años a menores por curas católicos en ese país y afrontar los problemas creados.