EFE
Virginia Mokgobo, de 27 años, pagó una fianza de 3.000 rands (460 dólares) para quedar libre, y el tribunal la convocó de nuevo el próximo 13 de diciembre, mientras continúa la investigación en este caso, informaron fuentes judiciales a la agencia local Sapa.
Las acusaciones levantadas contra Mokgobo han tenido un gran eco en Sudáfrica porque representan un jarro de agua fría contra el espíritu de la Academia de Liderazgo para Jóvenes montada por Winfrey al sur de Johannesburgo, en enero pasado.
La presentadora de televisión apoya programas en favor de menores que han sufrido abusos sexuales o cuyas familias viven en gran pobreza. La Academia mencionada cuenta con instalaciones que son la envidia de cualquier escuela pública sudafricana.
La jueza encargada se seguir la causa contra Mokgobo le obligó a presentarse ante la policía cada lunes, le impidió salir del país y le ordenó no tener contactos con los empleados o los estudiantes de la Academia donde se produjeron los hechos denunciados.
Seis menores y un adulto han declarado hasta hoy ante la policía sobre los cargos levantados contra Mokgobo. Su identidad se mantiene oculta y la juez ha impedido que sean publicadas sus fotografías.
La escuela especial en la que se produjeron los hechos que derivaron en la detención de la ex empleada acoge a más de 400 muchachas pobres, en su mayoría negras. Fue instalada con una coste de 40 millones de dólares.
La detenida está acusada de supuesto asalto indecente, injurias y solicitud de actos indecentes a menores de edad, según informó la policía el viernes pasado, cuando dio cuenta de la detención de Mokgobo.
No es el primer escándalo que afecta a esta academia. En el pasado ha habido denuncias sobre las condiciones en las que estaban las estudiantes, con acceso limitado al exterior y a las visitas de parientes y otras normas parecidas a las de una prisión.