OTR/PRESS
Según el laboratorio donde se lleva a cabo los test, la cantante fue reclamada en catorce ocasiones pero no acudió a la cita hasta ocho veces, algo que ha sido utilizado por el abogado de su ex marido, Kevin Federline, en el juicio que ambos mantienen por la custodia de Sean Preston, de dos años, y Jayden James, de uno.
En su defensa, la abogada de la intérprete de 'Givemme more', Anne Kiley argumentó que Spears no pudo responder las llamadas del laboratorio porque estaba durmiendo, publica 'The Sun', en una información recogida por Otr/press. De este modo, la letrada solicitó que la cantante tenga un periodo de seis horas para responder a las llamadas y sugirió que que se le facilite un móvil destinado únicamente para comunicarse con el laboratorio.
Pero esta no es la única acusación que Federline presenta en contra de su ex mujer, sino que también la acusa de no estar en sus plenas facultades psíquicas. "Britney vive en un universo paralelo", declaró durante el proceso en referencia a los arrebatos que la artista sufre desde que se separó, como sus continuas salidas de fiesta, su forma de educar a los niños y sus trágicos llantos cuando acude a realizar una prueba para detectar su posible consumo de drogas.