22 de julio de 2016
22.07.2016
Incendio en una firma de reciclaje en Alboraia

"Nos han hecho un daño incalculable"

La Guardia Civil precinta las naves de Alboraia para investigar el origen del fuego que las destruyó

22.07.2016 | 09:24
"Nos han hecho un daño incalculable"
"Nos han hecho un daño incalculable"

Si el día del incendio es el día de la estupefacción y la rabia, el de después es el día de la tristeza y la incertidumbre. Es el día de los trabajadores que no tienen puesto de trabajo al que acudir . Y el del empresario que intenta calcular los daños. Es el día del paisaje marrón, negro y gris, el de los hierros doblados por el calor y el del agua sucia encharcándolo todo. Mientras, los bomberos controlan que las llamas no resurjan y que, si el techo acaba cayendo, que no lo haga sobre nadie. Y, mientras también, la Guardia Civil investiga lo ocurrido y precinta el área de destrucción para que nada perturbe sus pesquisas y altere los resultados.

Todo eso sucedía ayer en el polígono industrial de Alboraia, donde el pasado miércoles a primera hora se inició un incendio en una empresa de reciclaje que se extendió a otras dos naves vecinas que quedaron destruidas y afectó a otras empresas.

Pero el desastre no ha impedido que, al menos de momento, las empresas afectadas sigan trabajando. Sólo ocho de los cuarenta empleados de Reciclamás (la mercantil en la que se inició el siniestro, según han determinado fuentes de la investigación) han tenido que coger unas vacaciones forzosas ya que trabajaban en una cinta de separación de residuos que ha quedado inutilizada por el fuego.

«Pero no van a ser despedidos», aseguraba ayer Julio Deltoro, responsable comercial de Reciclamás, para añadir a continuación que „aunque las instalaciones de Alboraia están cerradas, incluyendo las naves a las que no llegaron las llamas„, el resto de la plantilla sigue trabajando, «recogiendo residuos, transportándolos y llevándolos a otros lugares».

En peor estado incluso que Reciclamás ha quedado EDOB Servicios y Medios, la empresa de almacenaje y montaje de muebles de oficina que linda con el patio en el que se inició el fuego. Pese a que la nave está totalmente destruida y parece un amasijo de hierros en el que se confunde la estructura del inmueble y el material almacenado, la actividad de esta mercantil no ha parado. «En septiembre ya veremos qué pasa „señalaba ayer su gerente, Enrique del Olmo„, pero de momento hemos cogido un local aquí al lado y ya hemos empezado a montar los ordenadores para funcionar».

Según explica del Olmo, los quince trabajadores de EDOB seguirán estos días acudiendo a las oficinas donde montan el mobiliario que compran a otras empresas, y también han alquilado otra nave para guardarlo». El problema, según señalaba ayer el empresario, está en la destrucción de la nave y de todos los bienes guardados en su interior. «El daño que nos han hecho es incalculable „aseguraba„. Son 25 años trabajando aquí y ni se sabe todo lo que teníamos guardado. Nos va a costar recuperarnos».

Del Toro mantenía ayer sus acusaciones de falta de seguridad contra la empresa de reciclaje vecina en la que se inició el fuego. «¿Por qué yo tengo un depósito de agua de 25.000 litros y ellos no? ¿Por qué yo tengo un pasillo de evacuación de 50 metros en los que no hay nada y acaba en una puerta corredera, y el suyo está lleno de palés y acaba con una puerta cerrada con llave?», se preguntaba.

Julio Deltoro negaba cualquier deficiencia de seguridad en Reciclamás. «Tenemos inspecciones periódicas que han certificado que está todo en orden», afirmó. En cuanto a las licencias obligatorias, el propio alcalde Miguel Chavarría informó ayer que «están todas correcta». «La normativa evoluciona mucho y por eso es posible que a una empresa se le obligue a tener una cosa y a otra no», añadió el regidor.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine