Una explosión fortuita en la zona de la caldera de una fábrica de tableros de Albal dejó ayer cinco personas heridas de diversa consideración. El peor parado resultó ser un joven de unos 30 años, vecino de Sedaví, quien sufrió quemaduras de segundo y tercer grado y tuvo que ser evacuado por una ambulancia del SAMU a la Unidad de Quemados del Hospital La Fe de Valencia. El resto de atendidos, dos hombres y dos mujeres, presentaban intoxicación por humo y ligeros cortes y rasguños derivados de la explosión.

El accidente laboral se produjo en torno a las diez de la mañana de ayer en la fábrica de tableros Hermo, situada en la partida Els Cavets, de Albal. Como consecuencia de la deflagración, originada en la zona de la caldera, cinco trabajadores quedaron atrapados por el fuego y el humo. Dos de ellos salieron finalmente por su propio pie por la puerta delantera de la nave, mientras que uno tuvo que ser rescatado por la cubierta y dos más por una ventana que da a la calle trasera.

Hasta el lugar acudieron rápidamente agentes de la Guardia Civil, así como la Policía Local de Albal y varias ambulancias. Asimismo, del Consorcio Provincial de Bomberos se desplazaron a la zona tres autobombas, tres vehículos de mando y uno de altura de los parques de Silla, Catarroja y Torrent, según informó el oficial de Bomberos Germán Giménez, quien se encontraba trabajando en el lugar en la extinción del fuego.

La rápida actuación de los bomberos evitó que las llamas se propagasen a las dos empresas colindantes. La mayor parte de los daños se produjo en el cerramiento y cubierta de la nave de tablones de madera, de unos 600 metros cuadrados.

El herido de peor gravedad, con quemaduras de segundo y tercer grado, fue atendido por una ambulancia del SAMU y trasladado al Hospital La Fe de Valencia, donde permanece ingresado en la Unidad de Quemados. Asimismo, dos mujeres fueron atendidas por inhalación de humo y cortes producto de la caída de cascotes del techo de la nave, al igual que otros dos operarios, evacuados al centro de Rehabilitación de Levante.

Tras la extinción del fuego, una dotación de bomberos se quedó en la zona refrescando los rescoldos y evitando así nuevos rebrotes. Del mismo modo, técnicos del Ayuntamiento de Albal deberán analizar la gravedad de los daños estructurales en la nave causados por las llamas para determinar si debe ser derribada totalmente o la zona es segura para poder reconstruir la fábrica.

Por su parte, agentes de la policía judicial de la Guardia Civil de Alfafar investigan las causas exactas de la explosión, aunque todos los indicios apuntan a un accidente fortuito ocurrido en la zona de la caldera donde los trabajadores queman los restos de madera sobrante.