29 de abril de 2015
29.04.2015
LOCAL

'Alegría', lugar de culto a la cerveza, desde la elaboración a la degustación

En este espacio inaugurado en el polígono de Massanassa el cliente puede conocer de cerca el proceso de elaboración desde su inicio hasta que su caña artesanal llega a la mesa.

29.04.2015 | 13:15
'Alegría', lugar de culto a la cerveza, desde la elaboración a la degustación

En "Alegría" la protagonista absoluta es la cerveza, pues en este espacio inaugurado hoy en el polígono de Massanassa el cliente puede conocer de cerca el proceso de elaboración desde su inicio hasta que su caña artesanal llega a la mesa.

Alegría fue uno de los proyectos ganadores en la segunda edición de Lanzadera, el programa de apoyo a emprendedores de Juan Roig, con la innovadora idea de unir fábrica y bar, y que los amantes de la cerveza pudiesen disfrutar en un mismo lugar de la elaboración y el consumo.

Guillermo Herrera e Irene Dorado, los fundadores de Alegría, preparaban su tesis en microbiología cuando empezaron a fabricar cervezas en casa, registraron la marca Alegría y dieron el paso de presentarse al programa Lanzadera, que los "catapultó" para hacer posible este proyecto
"Nuestro objetivo es aportar el mayor valor añadido posible a la cerveza", ha explicado Guillermo Herrera, uno de los fundadores de Alegría, para quien la calidad de la cerveza está "en las materias primas y el cuidado en los procesos de elaboración".

El Tap-room es un acogedor bar decorado en madera, con sillas y mesas en tonos amarillos, en el que un mural ilustra el proceso completo de fabricación de la cerveza.

Este bar estará abierto al público los viernes por la tarde y los sábados durante todo el día, para que los clientes disfruten de las cervezas artesanas Alegría, acompañadas por tapas especialmente seleccionadas para realzar su sabor.

Alegría ofrece tres variedades: una cerveza rubia, de sabor maltoso llamada Alegría del Valle y dos cervezas tostadas, Alegría Bitter del Sur, con aromas florales y toques de cereal o galleta, y Alegría del barrio, con toques cítricos.

"No queremos volver a escuchar la frase 'No me gusta la cerveza'", ha explicado Guillermo Herrera, "porque eso significa simplemente que no has encontrado el tipo que te gusta y nosotros estamos aquí para aconsejar al cliente y que descubra la cerveza que más se ajusta a él".

Un cuarto grifo espera a que sean los propios clientes los que presenten su producto, ya que ellos también podrán experimentar en la fábrica. En otras ocasiones será el grifo para las nuevas propuestas que presente la propia Alegría.

La malta y el lúpulo son los principales ingredientes con los que se puede jugar para obtener los diferentes sabores. Según ha afirmado Guillermo Herrera, "los lúpulos son aceites esenciales, de los que existen más de 150 tipos, por lo que las combinaciones para obtener distintas notas de sabor son infinitas".

Los clientes pueden ver a través de un cristal la fábrica en la que se ha producido la cerveza que degustan y también hacer un recorrido guiado por ella, en la que pronto podrán también experimentar, pues Alegría ofrecerá cursos de elaboración de cervezas.

"Lo que nos distingue de otras cervezas artesanales es el tipo de fermentación, en isobárico, como si dijésemos en su propio jugo, porque nuestras cervezas se carbonatan con el propio gas liberado durante la fermentación" ha aclarado Irene Dorado, fundadora de Alegría.

Al fermentar en su propio CO2 la cerveza tiene una espuma más densa y puesto que no hay que añadirle azúcares para la fermentación, no tiene posos "lo que permite que las características de la cerveza se mantengan intactas cuando llegan a su destino".

Actualmente, las cervezas de Alegría pueden encontrarse en 20 bares y restaurantes, así como en 13 tiendas especializadas de Valencia, Madrid y Granada, pero la compañía prevé su expansión por el resto de ciudades de España.

La fábrica inaugurada hoy tiene capacidad para fabricar 96.000 litros anuales.

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