Novedad

Una app para acertar con la talla de los niños sin probarles la ropa

La aplicación móvil, de manejo sencillo y con recomendaciones adecuadas en el 90 % de los casos, ha sido desarrollada en Valencia

28.04.2016 | 15:16
Una mujer selecciona varias prendas infantiles.
Una mujer selecciona varias prendas infantiles.

Una aplicación móvil desarrollada por el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) y la Asociación Española de Productos para Infancia (ASEPRI) permite a los padres acertar con la talla de los hijos sin necesidad de probarles la ropa, simplemente tomándoles una fotografía con un smartphone. La 'app', Kidsize, mide a los niños de manera sencilla en 3D y cuenta con un sistema de asignación de tallas.

Así lo han explicado el director de Innovación en Indumentaria del IBV, Juan Carlos González, y la directora de ASEPRI, Lores Segura, quienes han presentado hoy esta herramienta que "revolucionará las compras de moda infantil", en la sede de IBV.

Kidsize parte de una investigación cofinanciada por la Unión Europea, en la que ASEPRI e IBV han liderado la participación española junto con Bóboli y Ozongo.

Segura ha explicado que esta herramienta "nos ayudará a acertar siempre con las tallas de ropa para nuestros hijos", para lo que hay que realizar dos fotos con la 'app' y así obtener la figura del niño en 3D. "El sistema procesa los datos y nos indica qué talla debemos elegir y cómo le quedaría la prenda", ha destacado.

Margen de error de menos de 1 cm
De este modo, Kidsize es un prototipo que "nos permite medir a nuestros hijos en 3D y obtener más de 30 dimensiones corporales con sólo tomar un par de fotos".

Los resultados del proyecto muestran que con la 'app' las mediciones son más rápidas y mucho más precisas (menos de 1 centímetro de error) que si las tomáramos con una cinta métrica (de 2 a 5 centímetros de error).

Juan Carlos González ha subrayado que "esta precisión es fundamental si queremos utilizar dichas medidas para dar una recomendación de talla, ya que en la ropa infantil las diferencias entre tallas apenas son de 2 a 4 centímetros", ha aclarado.

La otra gran innovación que ha desarrollado el IBV en el proyecto son "los algoritmos de asignación de talla", ha agregado.

"Basándose en las dimensiones de nuestros hijos que hemos obtenido con la 'app' e información sobre la prenda, Kidsize es capaz de dar dos recomendaciones de talla: la de la marca (talla recomendada para llevar la prenda ahora), y la de los padres (para que le dure esta temporada y la siguiente)".

Esta herramienta también proporciona información acerca de cómo le quedaría la prenda a nuestros hijos en distintas zonas del cuerpo como el torso, la cintura o la longitud de la manga entre otras.

Recomendaciones adecuadas en el 90 % de los casos
"Los resultados del proyecto muestran que Kidsize proporciona recomendaciones adecuadas en un 90 % de los casos, superando de este modo las habituales recomendaciones basadas en la altura o en la edad del niño, que logran un acierto del 50 %", han apuntado.

Este método de asignación de tallas tiene una ventaja adicional para las empresas, ya que "es fácilmente escalable para grandes colecciones de prendas de vestir -sólo requiere una cierta información sobre el sistema de tallaje- y el proceso de control de calidad seguido por la marca o fabricante".

Así, desde IBV han indicado que Kidsize ha sentado las bases "para modificar de forma sustancial el comercio de moda infantil en los próximos años".

Los desarrolladores del proyecto han recalcado que "Kidsize es la solución para cualquier fabricante de ropa infantil que utilice herramientas de patronaje normalizadas".

Así, la 'app' "estará lista a corto plazo para las empresas fabricantes o portales de venta que quieran integrar su catálogo con el sistema de asignación".


El 40 % de las compras online se devuelven
Según datos de Children's Fashion Europe, en la actualidad casi el 40 % de las compras por internet se devuelven. El principal motivo en el 75 % de los casos es la falta de ajuste del producto adquirido.

Estas devoluciones suponen un coste a las empresas del sector en la Unión Europea de entre 1.200 y 1.600 millones de euros cada año. Estos datos son uno de los principales motivos que limitan el crecimiento de las ventas de moda infantil por internet (alrededor del 5 % del total) a diferencia de otros sectores como por ejemplo el de los ordenadores o los libros.

El proyecto Kidsize ha sido impulsado por tres asociaciones empresariales, la española Asepri (Asociación Española de Productos para la Infancia), la francesa Nova CHILD (Association pour le pilotage des Projets recherche Entreprise du Pôle Enfant) y Children's Fashion Europe (Asociación Europea de Productos para la Infancia).

El desarrollo de la tecnología ha sido fruto de la colaboración de dos centros de investigación de referencia internacional como el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) y el Intelligent Systems Research Institute (ISRI) del Reino Unido y una empresa tecnológica española especializada en marketing online y soluciones de comercio electrónico, como Ozongo.

Con el objetivo de acercar el desarrollo tecnológico a las necesidades de las empresas, el consorcio ha contado con dos marcas de moda infantil: Bóboli (España) y Sucre d'Orge (Francia). El proyecto Kidsize ha sido cofinanciado por la Unión Europea a través del 7º Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Comisión Europea.

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