Levante-EMV, Valencia
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, anunció la pasada semana que el Gobierno hará un «esfuerzo especial» y «buscará» las fórmulas necesarias para que la ley de Dependencia se aplique de forma efectiva en los pueblos porque «tienen los mismos derechos que quienes viven en la capital».
«Es conveniente que los miembros del Gobierno conozcan los problemas de las gentes de los municipios pequeños por ser parte de nuestra cultura y raíz que no podemos perder», declaró Caldera, que confirmó que en breve «se aprobará definitivamente el proyecto en el consejo de ministros y se enviará al Parlamento».
«Esta ley garantizará a todas las personas que necesiten ayuda los servicios necesarios y las ayudas económicas precisas», precisó el ministro, que reiteró que se hará un esfuerzo especial para que en el medio de rural se aplique la ley de Dependencia, «para que todos tengan sus derechos protegidos». Caldera señaló que la futura Ley de Dependencia, que entrará en vigor antes de 2007, «supondrá una verdadera revolución social en el futuro de España» y se comprometió a hacer «un esfuerzo especial» para las personas dependientes que residan en el mundo rural.