Lucía Crespo,
Alicante
Son muchas las personas dependientes. Y, también, son muchas las personas que les prestan su ayuda. Estos dos colectivos han sido los protagonistas de las jornadas
Empleo doméstico y ley de atención a la dependencia
que Caja Mediterráneo celebró el lunes y martes dentro del programa CAM Encuentro.
Fran Cisneros, técnico especialista en formación en la oficina central de Cruz Roja Española, habló sobre la cualificación de las personas que prestan atención domiciliaria. Contó que, desde Cruz Roja se han hecho análisis para saber cuáles eran las necesidades y se ha llegado a la conclusión de que hay que diferenciar entre cuidadores no profesionales y los profesionales.
Para los no profesionales
«lo ideal»
, según Cisneros, es una formación no superior a 25 horas basada en módulos específicos sobre la dependencia de la persona con la que se va a trabajar. Se trata de un módulo de acogida que permitirá conocer las necesidades del atendido, un módulo de desarrollo personal que tratará ámbitos como la empatía y el estrés y un módulo de competencias y habilidades.
Para los profesionales, el objetivo es acceder a unos módulos de formación de más horas para obtener una acreditación oficial. Se habla de 600 horas
«lo que supone una complicación de conciliación laboral y de formación para los interesados»
.
El técnico de Cruz Roja resaltó durante su ponencia que el fin es
«mejorar la calidad de vida del dependiente» por lo que hay que conseguir una figura del asistente personal adecuada para ello. Así, dio unas características básicas que toda persona que preste atención domiciliaria debería tener entre las que estña la facilidad de diálogo, la sensibilidad, la serenidad o el respeto a la intimidad. Para ello, añadió, «esta formación debe tener características metodológicas con alto grado de resistencia al estrés, motivación, valores relacionados con la solidaridad y una sensibilidad especial»
. Estas herramientas que el cuidador debe tener para trabajar
«no deben ser momentáneas pues es necesario que la formación sea continua»
, resaltó Fran Cisneros.
Situación actual
La tendencia futura sobre la formación de profesionales de atención domiciliaria es, para el especialista de Cruz Roja, la creación de módulos generales y específicos porque
«cada caso y cada enfermedad es diferente»
.
Clara Guilló-Folia, de Folia Consultores, habló de la situación actual de las trabajadoras del hogar que prestan atención domiciliaria a las personas dependientes. Así, comentó que los mayores que utilizan cuidadores con más frecuencia son aquellos que sufren enfermedades mentales degenerativas como alzheimer y parkinson. Hay tres perfiles de personas que más necesitan estos cuidados. Se trata de ancianos solos con nivel adquisitivo medio o bajo y con una familia sin posibilidad de apoyo; ancianos con apoyos que necesitan a su vez un refuerzo o conciliación; y familias mononucleares con las que vive un mayor dependiente.