Levante-EMV, Valencia
El objetivo es conseguir que los taxis, autobuses, trenes, metros, tranvías, buques, aviones así como sus estaciones sean accesibles para las personas que padecen algún tipo de discapacidad.
En concreto, las estaciones y terminales de los transportes de competencia estatal deberán contar con itinerario exterior accesible y señalizado, así como con plazas reservadas para discapacitados en los aparcamientos de vehículos. Además, tendrán una señalización adecuada de itinerarios interiores que conecten los lugares de mayor interés como los de venta de billetes, información, aseos, cafetería, andenes y pasarelas de acceso.
Asientos y plazas reservadas
En cuanto a los medios de transporte, tendrán que adaptar a las personas discapacitadas los asientos, los lugares de reserva de plazas, las puertas de acceso, los interiores, los aseos, los pasillos y las medidas de seguridad. Por ejemplo, el cinco por ciento de los taxis deberá tener licencias adaptadas a la accesibilidad para los discapacitados en el año 2017.
Los plazos de adaptación de los transportes van desde los dos años del transporte aéreo a los trece de las líneas ferroviarias cuyo tránsito de viajeros sea menor de las mil personas diarias.
Estas adaptaciones necesitarán la inversión del sector transportes de 1.123 millones de euros, de los que unos 1.012 correrán a cargo del sector público y 110 aproximadamente del privado. Este Real Decreto, propuesto por los ministerios de Trabajo y Asuntos Sociales y de Fomento fija las condiciones de accesibilidad y no discriminación de los transportes respetando la Ley de Igualdad de Oportunidades, no Discriminación y Accesibilidad Universal aprobada en el año 2003.