Efe, Praga
El presidente de República Checa, Vaclav Klaus, anunció ayer que no va a firmar por ahora el Tratado de Lisboa por la negativa de los irlandeses en el referéndum del año pasado y ante el nuevo recurso que presentará un grupo de parlamentarios Mirek del grupo del primer ministro Topolanek ante el Tribunal Constitucional. "El Tratado de Lisboa está muerto por el momento. Está muerto porque fue rechazado en un referéndum en un Estado miembro. Por lo tanto, una decisión sobre la ratificación de este tratado no está en la agenda", declaró Klaus, poco después de que el Senado checo aprobara por 54 votos a favor, 20 en contra y 7 abstencioones el texto, en teoría el último escollo para la ratificación. Sin embargo, todavía hace falta la firma del presidente.