Europa Press, Moscú
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, declaró ayer que Moscú aspira a desarrollar buenas relaciones con la OTAN, a pesar de la disputa que provocó la expulsión de dos diplomáticos rusos de la sede de la Alianza en Bruselas la semana pasada por un escándalo de espionaje y que llevó a Moscú a anunciar ayer la expulsión de dos representantes de la OTAN.
Lavrov dijo que no cree que la expulsión de los diplomáticos rusos esté relacionada con la oposición de Rusia a las maniobras militares que la OTAN inició ayer en Georgia y que se prolongarán durante un mes, las cuales han sido también motivo de discordia en los últimos días, pero consideró que "da la impresión de que alguien quiere impedir por todos los medios la reanudación de la cooperación en el marco del Consejo Rusia-OTAN", dijo Lavrov a la agencia RIA Novosti.
La OTAN tomó la decisión de expulsar a los dos diplomáticos rusos por su presunta relación con el caso de espionaje de Herman Simm, político estonio condenado el pasado mes de febrero a más de doce años de cárcel por haber entregado más de 2.000 páginas de información secreta, con implicaciones para la Alianza, al Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR). El martes, Lavrov rechazó asistir a la reunión ministerial de Exteriores del Consejo Rusia-OTAN prevista para este mes.