Efe, Nazaret (Israel)
El papa Benedicto XVI y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, analizaron ayer en Nazaret el proceso de paz en Oriente Próximo y el modo para hacerlo "avanzar", afirmó el portavoz vaticano, Federico Lombardi. El Pontífice y Netanyahu hablaron a solas durante quince minutos, en el convento de los franciscanos de Nazaret.
Paralelamente, una delegación vaticana, encabezada por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, se reunió con otra israelí para hablar de temas relacionados con el acuerdo económico y financiero entre el Vaticano e Israel. Israel y la Santa Sede establecieron relaciones diplomáticas en 1993 y aunque en un principio estaba previsto un acuerdo para establecer los derechos y los deberes de las comunidades católicas en territorio israelí con respecto a cuestiones de impuestos y propiedades, 16 años después sigue sin lograrse.
La Iglesia Católica, según se queja el Vaticano, sigue sin tener personalidad jurídica, lo que le impide defenderse cuando considera que han sido ocupadas sus propiedades. Otro problema es la exención de impuestos que exige la Iglesia Católica que se le aplique, teniendo en cuenta que la ley israelí exime de su pago a los lugares de culto, como es el caso de las sinagogas.
El Papa rezó ayer ante 40.000 personas por la paz en Nazaret cogido de la mano de un rabino y de la de un imán de Galilea, mientras otro rabino entonaba el Salam, Shalom, paz en árabe y en hebreo. El rezo común lo hicieron en el santuario de la Anunciación, de Nazaret, donde el Papa mantuvo un encuentro con representantes cristianos, musulmanes, judíos, drusos y de otras religiones.