Efe, Londres
El primer ministro británico, el laborista Gordon Brown, no descartó ayer sanciones contra diputados que hayan cometido abusos con dinero público en el escándalo que esta semana ha sacudido a la clase política en el Reino Unido. En un artículo publicado ayer en el News Of The World, Brown se declaró "consternado" y "enfadado" por el escándalo, destapado por el diario The Daily Telegraph.
"Quiero dar garantías a todos los ciudadanos de mi compromiso para limpiar completamente el sistema (de gastos parlamentarios). Tomaré medidas disciplinarias donde y cuando haga falta", afirmó Brown. "Los comportamientos inaceptables serán investigados y sometidos a disciplina. Yo no descarto ninguna sanción", subrayó el primer ministro británico al advertir que la devolución de fondos públicos podría no ser "necesariamente una sanción suficiente".