EVA MARTÍNEZ MILLÁN LONDRES/EP
El líder del Partido Nacionalista Británico (BNP, en sus siglas en inglés), Nick Griffin, se vio ayer obligado a suspender una comparecencia ante los medios de comunicación tras ser atacado con huevos por parte de activistas antifascistas que se presentaron a las puertas del Parlamento de Reino Unido, donde el dirigente político evaluaba los resultados de las europeas.
Griffin, que llevó por primera vez al BNP a lograr representación en la Eurocámara, donde contará con dos escaños, ofrecía una rueda de prensa ante el Palacio de Westminster cuando decenas de manifestantes aparecieron coreando lemas antinazis y pancartas en las que denunciaban la línea política de la formación.
El líder del BNP fue conducido por un grupo de guardaespaldas hasta un vehículo en el que abandonó el lugar, mientras los manifestantes, aglutinados por la organización Unidad contra el Fascismo, le gritaban: "Fuera de nuestras calles, escoria nazi".
Griffin aseguró a la cadena Sky News que el éxito de su partido se ha debido a la "creciente preocupación de la opinión pública británica" ante las "transformaciones de toda clase llevadas a cabo por una élite política que ha perdido el contacto con la realidad". "Finalmente, se han armado de valor para hacer algo eficiente en las urnas", añadió. Además, dijo que su prioridad en Bruselas será hacer "todo lo posible por evitar el proceso de ampliación en la Unión Europea".