EUROPA PRESS LIMA
El gobierno peruano otorgó el pasado martes al líder indígena Alberto Pizango el salvoconducto que le permitirá salir de Perú y viajar a Nicaragua, país que le otorgó asilo político el pasado 9 de junio. Pizango es uno de los cabecillas de las revueltas desatadas en la región amazónica hace dos semanas por la aprobación de varios decretos estatales, y que derivaron en la muerte de 33 personas, 24 de ellas policías. Los juzgados de las localidades amazónicas de Bagua y Utcubamba formalizaron hace unos días una denuncia contra él por los presuntos delitos de instigación, secuestro, extorsión y disturbios, todos ellos relacionados con las protestas de la selva.
Poco después del anuncio, el primer ministro del país, Yehude Simon, aseguró que renunciará a su cargo en las "próximas semanas", cuando se solucione el conflicto con los indígenas. Con esta declaración, Simon busca adelantarse a la oposición, que reclama la censura del Gabinete por los violentos disturbios.
Los indígenas, aglutinados en la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), que preside Pizango, se manifestaron por la entrada en vigor de unas normas legales que ellos consideran, que afectan a sus tierras que ocupan desde tiempos ancestrales, ricas en materias primas.