EFE/EUROPA PRESS ROMA
El Tribunal de Cuentas italiano advirtió ayer de que la corrupción en la Administración Pública de Italia asciende a cerca de 60.000 millones de euros cada año, por lo que "puede incidir en el desarrollo económico del país".
El fiscal general del Tribunal de Cuentas, Furio Pasqualucci, explicó durante la presentación de los resultados referentes a 2008 que el coste total de este fenómeno puede cifrarse entre los "50.000 y 60.000 millones de euros constituyendo una verdadera tasa inmoral y oculta pagada con el dinero de los ciudadanos".
El Tribunal de Cuentas denunció además que la corrupción que afecta a la Administración Pública incide en "la imagen, la moralidad y la confianza, y constituyen uno coste no cuantificable para la colectividad, que pone en riesgo, especialmente en el sur del país, las inversiones extranjeras".
Evasión fiscal
Por todo ello, este organismo fiscalizador pidió "actuaciones decisivas" para contrarrestar el fenómeno de la corrupción y evidenció cómo las "acciones represivas llevadas a cabo hasta ahora han sido insuficientes". Pasqualucci señaló también que la recuperación de la evasión fiscal generaría unos ingresos de 100.000 millones, "un auténtico tesoro permitirían solucionar muchos problemas".
Queman el coche de una de las chicas que acudieron a las fiestas de Berlusconi
Unos desconocidos incendiaron ayer el coche de Barbara Montereale, una de las jóvenes que acompañó a Patrizia D'Addario al Palacio Grazioli la noche del 4 de noviembre pasado, y testigo en la investigación judicial de Bari por el reclutamiento de prostitutas y "velinas" para las fiestas de Silvio Berlusconi. Los hechos tuvieron lugar poco antes de las 5 de la mañana, ante la residencia de la joven en Modugno, en la provincia de Bari, cuando el Honda Jazz de la joven fue rociado con gasolina incendiado. El nombre de Barbara Montereale salió a la luz hace unos días a raíz de unas conversaciones grabadas por otra de las jóvenes que asegura haber recibido 1.000 euros por asistir a las fiestas, Patrizia D'Addario, en las que también participa el empresario Gianpaolo Tarantini, que reclutaba mujeres para las fiestas del primer ministro. En declaraciones ayer al canal por satélite SKYTG, Montereale explicó que aceptó los regalos de Il Cavaliere debido a su precaria situación económica.