AGENCIAS LONDRES
La familia de Neda Agha Soltan -la joven iraní cuya muerte el sábado fue grabada con un teléfono móvil y colgada después en Internet- vive una segunda pesadilla. Según sus vecinos, la policía les ha obligado a marcharse de su piso en la calle Meshkini, al este de Teherán, informó ayer el diario británico The Guardian
La policía nunca entregó el cuerpo a sus padres, canceló los funerales, prohibió toda muestra de duelo y la enterró sin que la familia fuese informada. "Sólo sabemos que fueron obligados a dejar su piso", aseguró uno de sus vecinos.
El Gobierno ha puesto en marcha una campaña de propaganda en la que se asegura que Neda es una mártir de la milicia de los Basij y que fue asesinada por los manifestantes que rechazan el resultado de las elecciones.
Huye el principal testigo
El médico Arash Hejazi, que atendió a Neda cuando resultó herida de muerte en unas protestas, ha señalado que su fallecimiento no ha sido en vano y que mientras agonizaba la joven pareció preguntarle "¿Por qué?". En una entrevista al diario The Times tras huir a Londres desde Irán a causa de la represión, el médico iraní, de 38 años, relató el momento en que la joven FUE abatida por un disparo y cómo su muerte ha convertido a la chica en mártir. Dijo que decidió salir hace unos días de Teherán al darse cuenta de que él aparecía en las imágenes divulgadas por internet.