EFE/EUROPA PRESS MADRID/TEGUCIGALPA
España ha pedido a los países de la UE que llamen a consultas a sus embajadores en Honduras de forma "urgente" para mostrar la "firmeza" en la condena del golpe militar que ha forzado la salida del país del presidente, Manuel Zelaya. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, informó ayer de que se ha puesto en contacto con la presidencia checa de la UE, que ayer concluyó su mandato, para concertar esta decisión y hacer regresar temporalmente a los embajadores europeos ante la gravedad de la situación.
Moratinos anunció esta medida en una rueda de prensa en el Palacio de Viana junto al secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer. "Es una llamada (de consultas) necesaria y urgente para mostrar la firmeza de la UE ante lo que consideramos una ruptura del orden constitucional. Espero que a través de los mecanismos procedentes la UE pueda tomar esta decisión lo más rápidamente posible", declaró.
Moratinos aseguró que España no va a dar, "ni creo que nadie de la comunidad internacional", "ningún tipo de legitimidad a las autoridades provisionales inconstitucionales de Honduras".
"Si regresa, será detenido"
Por su parte, el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, advirtió ayer al depuesto mandatario Manuel Zelaya que, en caso de que regrese al país, los tribunales de justicia "tienen una orden de captura contra él".
En entrevista desde Tegucigalpa con la emisora colombiana Caracol Radio, Micheletti dijo que la orden de captura contra Zelaya es consecuencia de "los delitos" que cometió por su "interés de continuar en el Gobierno o por la actitud prepotente de los últimos meses".
Manuel Zelaya, anunció hoel lunes por la noche (hora española) que mañana regresará, arropado por la comunidad internacional, a Tegucigalpa, de donde fue expulsado ayer por el ejército y donde ayer se registraron los primeros choques entre la policía y los seguidores del mandatario destituido.
"Voy para Tegucigalpa el próximo jueves. Que me espere el pueblo, que me espere el ejército y los que quieren sacrificar este sistema" democrático en Honduras, aseguró Zelaya en Managua.
Veinte heridos y 30 detenidos
Mientras tanto, la noche del lunes se produjeron los primeros choques entre la policía y simpatizantes de Zelaya en los alrededores de la Casa Presidencial. Fuerzas policiales cargaron violentamente, lanzando gases lacrimógenos y pintura roja contra cientos de manifestantes que exigían el regreso del gobernante depuesto. Los agentes, apoyados por dos helicópteros, desalojaron varias barricadas que habían levantado los seguidores de Zelaya y detuvieron a 30 personas. Los heridos en los incidentes superaron la veintena, según confirmaron fuentes de un hospital cercano a la sede de Gobierno.
La ONU exige la restitución de Zelaya
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó ayer una resolución en la que pide la "inmediata e incondicional" restitución de Zelaya como presidente "legítimo y constitucional" de Honduras.
Tras la aprobación de la resolución, el presidente destituido aseguró ante Naciones Unidas que rechazará asumir un segundo mandato en su país si se lo piden. Poco antes de su intervención, la Asamblea General había pedido a sus 192 estados miembros que sólo reconozcan al Gobierno del derrocado presidente. A la resolución se sumaron muchos países, entre ellos EE UU.