ANTONIO MARTÍNEZ LA HABANA/EFE
El presidente cubano, Raúl Castro, pospuso indefinidamente el VI Congreso del gobernante Partido Comunista, que estaba anunciado para fines de año y debe aprobar decisiones cruciales, incluida la continuación del convaleciente ex mandatario Fidel Castro como primer secretario.
Un comunicado divulgado por los medios informativos cubanos, todos oficiales, dice que el Congreso -el primero desde 1997- se aplazó porque necesita una preparación que no se ha completado e incluye el análisis económico de lo que se ha hecho "y lo que hay que perfeccionar e incluso eliminar".
El documento cita decisiones adoptadas por el Comité Central del Partido Comunista cubano (PCC) en un pleno que encabezó el miércoles su segundo secretario, el general Raúl Castro, quien había anunciado el Congreso para finales de este año al asumir en 2008 la Presidencia que ejercía como interino desde 2006.
Además, el Gobierno redujo del 2,5% al 1,7% el crecimiento de 2009, en el segundo recorte de una previsión inicial del 6%, y anunció medidas "difíciles y nada gratas".
En las fotos que publica la prensa se aprecia junto a Raúl Castro la silla vacía de su hermano.
El actual presidente señaló además que en esta edición analizaría la situación de la economía, los logros y las asignaturas pendientes del sistema adoptado en la isla tras la revolución de 1959. "Lo más probable es que, por ley de vida, sea el último que encabece la dirección histórica de la Revolución", sentenció.
Raúl Castro tiene 78 años, Fidel cumplirá 83 el próximo 13 de agosto y el primer vicepresidente, José Ramón Machado, llegará a los 79 en octubre.
En la coyuntura actual, según el Gobierno, "el tema principal es la economía". Cuba padece una depresión económica agudizada en los últimos meses por las repercusiones de la crisis financiera global y los destrozos por 10.000 millones de dólares que dejaron a finales de 2008 tres huracanes.
Esos fenómenos, sumados a la penuria crónica que vive la isla desde que se desplomó hace casi dos décadas la Unión Soviética, tienen al único país americano que se dice comunista a punto de pasar de la falta de liquidez a la insolvencia, según analistas y diplomáticos.
Según el comunicado, Raúl Castro "alertó" sobre la importancia de que los cubanos comprendan que las medidas son "difíciles y nada gratas, pero sencillamente inaplazables".