EFE BRUSELAS
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, afirmó ayer que las fuerzas aliadas seguirán en Afganistán mientras sea necesario. En la presentación ayer de sus prioridades al frente de la Alianza, Rasmussen subrayó que éste es un año clave para Afganistán y destacó la contribución de la OTAN para que las elecciones presidenciales del próximo 20 de agosto tengan lugar en un clima de libertad y credibilidad.
A medio plazo, dijo que el objetivo debe ser transferir a las autoridades afganas las responsabilidades de seguridad, pero insistió en que los aliados seguirán ofreciendo su apoyo tanto tiempo como haga falta y negó que la OTAN planee abandonar Afganistán sin haber cumplido su misión. "Creo que durante mi mandato los afganos deben tomar las responsabilidades de seguridad en la mayor parte del país, y la OTAN debe y estará allí para apoyarlos", indicó.
Para ello, abogó por impulsar un "enfoque global", intensificando la colaboración de las fuerzas militares aliadas con las organizaciones civiles presentes en el país, con el objetivo de desarrollar las instituciones democráticas del país. "La OTAN hará su parte, pero no podemos hacerlos solos", advirtió Rasmussen, que recalcó que hace falta combinar el plano militar y el civil, así como el esfuerzo de la sociedad afgana.
Respecto a la relación de los aliados con Rusia, la "segunda prioridad" que se ha marcado, Rasmussen confió en lograr que sea ventajosa para ambas partes y recordó a Moscú la importancia de respetar la integridad territorial de sus países vecinos.