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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó ayer que era "inaceptable" que la televisión estatal criticara al Gobierno y reprendió al diario progresista La Repubblica que publica regularmente historias sobre su vida sexual.
Berlusconi, cuyo imperio familiar mediático es dueño de los principales canales de televisión privados, dijo que la cadena estatal RAI siempre estuvo en su contra. "He podido decir lo que piensa la mayoría de los italianos, que es inaceptable que la televisión pública, por la cual pagamos todos, sea la única televisión pública que está siempre en contra del Gobierno", dijo a la radio de la RAI.
Además de tener la poderosa cadena Mediaset, Berlusconi cuenta con una mayoría en el Parlamento que nombra a los directivos de la RAI -se jacta de que las designaciones se hicieron en su casa-, una posición que según sus críticos le da demasiada influencia sobre los medios. El mandatario criticó a La Repubblica, el diario que ha publicado comprometedoras historias sobre sus acompañantes y fiestas y una lista diaria de 10 preguntas incómodas para el primer ministro. "Lo único que me parece excesivo es cierto tipo de periodismo", dijo Il Cavaliere en respuesta a una pregunta acerca de los artículos publicados por el diario que sugirieron que agentes del servicio secreto italiano se habían "excedido" en sus investigaciones.