EFE BERLÍN
Una candidata de la CDU en un barrio de Berlín ha decidido utilizar un cartel con el pronunciado escote de la canciller alemana, Angela Merkel, en su campaña para las elecciones generales de septiembre.
El cartel, con el eslogan de Nosotros tenemos más que ofrecer, es obra de la candidata de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) Vera Lengsfeld en el multiétnico barrio berlinés de Kreuzberg.
Un total de 750 carteles con la imagen de la canciller federal y presidenta de la CDU cuelgan desde ayer en el distrito, donde Lengsfeld aspira a quitarle el puesto de candidato más votado al verde Hans-Christian Ströbele, una institución en el barrio.
Los carteles utilizan la imagen con que la canciller sorprendió a los medios durante una visita a la ópera de Oslo de 2008, donde en lugar de sus habituales discretos trajes cerrados aparecía mostrando un pronunciado escote.
En el cartel Lengsfeld, política procedente del antiguo territorio germano-oriental, como Merkel, y de 57 años, dos más que la canciller, está a su lado, en pose y vestida con un escote parecido, aunque menos abierto.
Enfado en la CDU
La candidata conservadora, ex disidente de la República Democrática Alemana (RDA), ha defendido su cartel -que, según algunos medios, no ha caído bien en la central de la CDU- en la necesidad de presentarse a sus hipotéticos electores de un modo algo llamativo. "Esto no ha sido acordado con nosotros", se ha limitado a comentar un portavoz de la dirección de la CDU.
"En mi distrito tengo que salir con algo menos convencional", defiende la candidata en declaraciones que publicó ayer el popular diario Bild.
Kreuzberg es un bastión tradicional de los Verdes, donde el líder ecopacifista Ströbele, de 70 años, logró por dos veces consecutivas la victoria absoluta en unas generales y con ello un mandato directo al Bundestag Cámara Baja del Parlamento federal), en tanto que fue el candidato más votado en su distrito. Ströbele es un histórico del movimiento ecopacifista, que no siempre se ciñe la línea de la dirección central de los Verdes y que suele hacer campaña por cuenta propia, apuntalado en su extraordinaria popularidad en el barrio y también su trabajo en el Parlamento federal.
Mientras, la canciller alemana y el vice-canciller y ministro de Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, abandonaron ayer la tregua que impone la gran coalición y entraron en su nuevo papel de rivales en la carrera por la Cancillería. Ambos abrieron la campaña electoral con ataques recíprocos, que, sin embargo, destacaron más por su tono moderado que por su agresividad.
Merkel aprovechó una entrevista con la cadena de televisión privada "RTL" para reaparecer en escena tras sus vacaciones en el Tirol, mientras que Steinmeier se lanzó al ruedo a través de una rueda de prensa convocada a primera hora de la mañana.
La canciller y el líder del SPD inician la carrera con ataques
La canciller alemana, Angela Merkel, y el vice-canciller y ministro de Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, abandonaron ayer la tregua que impone la gran coalición y entraron en su nuevo papel de rivales en la carrera por la Cancillería. Ambos abrieron la campaña electoral con ataques recíprocos, que, sin embargo, destacaron más por su tono moderado que por su agresividad.
Merkel aprovechó una entrevista con la cadena de televisión "RTL" para reaparecer en escena tras sus vacaciones en el Tirol, mientras que Steinmeier, a quien los sondeos apenas conceden posibilidades de victoria, reprochó a Merkel "adormecer" al electorado y de basar su estrategia política en esquivar problemas. La respuesta de Merkel no se hizo esperar y desde la citada entrevista aseguró no tener intención de ponerse a ese nivel. "Ese no es mi tono", dijo la líder cristianodemócrata para, acto seguido, descalificar el denominado Plan para Alemania presentado la semana pasada por Steinmeier, que prevé crear cuatro millones de empleos en los próximos diez años.
Para Steinmeier, mantener la gran coalición es por ahora la única opción realista, pues su Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), no logra remontar en las encuestas más allá del 24%. Los cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU), en cambio, rondan por el 37%, que, sumados al 13% de los liberales del FDP, su aliado natural, darían una mayoría a esa coalición.