OTR PRESS BUENOS AIRES
El general argentino retirado Santiago Omar Riveros ha sido condenado a cadena perpetua por el asesinato del adolescente de 14 años Floreal Avellaneda, muerto por la dictadura de ese país en 1976. Floreal fue torturado para que revelara el paradero de su padre, militante político. El veredicto supone un símbolo de las actuaciones contra sucesos ocurridos en el área militar de Campo de Mayo, convertida en emblema de la represión durante la dictadura argentina entre 1976 y 1983. El fiscal Julio Strassera ha llegado a calificar la muerte de Avellaneda de ejemplo paradigmático de terrorismo de Estado. El joven apareció muerto un mes después de su secuestro frente a la costa uruguaya del Río de la Plata. Su madre, Iris Pereyra, también secuestrada y torturada junto a su hijo, en represalia por la huída de su marido, sobrevivió.
El juicio, que concluyó el miércoles pasado, es el primero de los cerca de 40 que se llevarán a cabo para esclarecer las responsabilidades de Campo de Mayo, a donde fueron trasladadas durante la dictadura en torno a medio millar de personas.
La sentencia condena también al jefe de Inteligencia en ese momento, Fernando Werplatzen, a 25 años, además de al general Osvaldo García, a 18 años de cárcel, a los oficiales Raúl Jarcich y César Fragni, a ocho años cada uno, y al comisario Alberto Aneto, a 14 años de privación de libertad.