EFE ROMA
?
Una mujer vestida con el llamado burkini y que nadaba en la piscina municipal de Verona provocó aireadas protestas de varias madres "porque asustaba a los niños" y fue invitada por el director del recinto a mostrar la etiqueta de su traje.
Los diarios italianos se hicieron eco ayer ampliamente del suceso acaecido hace varias semanas y aseguraron que la mujer, de origen marroquí, era la tercera vez que nadaba en la piscina vestida con un burkini azul oscuro que le cubría cabeza, cuerpo y extremidades junto a sus tres hijos, ante la estupefacción de los bañistas.
Según el diario La Stampa, dadas las altas temperaturas, muchos bañistas creyeron que la mujer decidió lanzarse vestida a la piscina de improviso y consideraron un escándalo higiénico que nadara con el traje de calle.
El director del recinto, Cristian Panzarini, se acercó al borde de la piscina y preguntó a la mujer: "¿Puede enseñarme la etiqueta de su vestido? Sabe, en la piscina sólo se puede entrar en traje de baño", refirió el Corriere della Sera.
Normas higiénicas
Panzarini quería saber -según el diario- "si el vestido cumplía los parámetros higiénicos-sanitarios porque hay determinados materiales que pueden usarse y otros no y además, la regla exige que se usen trajes de baño que muestren posibles heridas o enfermedades de la piel", explicó a La Repubblica. Por toda respuesta, la mujer recogió a sus hijos y se marchó. El alcalde de Verona fue más tajante: "A la piscina se viene en traje de baño y punto, hay reglas que deben respetarse, y si esa mujer no quiere usar un biquini o un bañador que se bañe en su casa". Preguntado por si la mujer había siso obligada por su marido a vestir así, el alcalde respondió: "Entonces que se vaya a cualquier mar de un país islámico, no a Verona".
El suceso ha salpicado ámbitos políticos y religiosos. La senadora del Partido Demócrata (PD), Mariapia Garavaglia, habla de un "exceso de celo" y de una "administración que persigue la ruptura con el mundo islámico".
Para el imán de Verona sin embargo,"esa hermana ha errado. No necesita dar ningún motivo de provocación".
El alcalde de Varallo Sesia, cerca de Turín, Gianluca Buonanno, diputado de la Liga Norte prohibió ayer en un edicto el uso del burkini en piscinas y en las riberas del río so pena de pagar una multa de 500 euros.