REUTERS/EP/EFE MOSCÚ
Las autoridades rusas trasladaron ayer a los secuestradores del carguero Arctic Sea a Moscú para interrogarles. Esta embarcación estuvo desaparecida durante dos semanas en el Atlántico antes de ser encontrada este lunes por un buque militar ruso cerca de Cabo Verde. Los presuntos piratas -de nacionalidad estonia, letona y rusa- fueron trasladados en avión a la prisión de máxima seguridad de Lefortovo, en la capital rusa. "Los ocho hombres han sido entregados a la principal unidad de investigación de la Fiscalía General", declaró el ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdyukov.
Dos aviones militares Il-76 trasladaron a los investigadores y a once de los quince tripulantes a Moscú, mientras que los cuatro restantes, entre ellos el capitán, continúan en labores de manteniento en el barco, que será remolcado al puerto de Novorosisk, en el mar Negro, para continuar con las pesquisas.
El Kremlin sostiene que los ocho secuestradores tomaron el Arctic Sea el pasado 24 de julio en aguas suecas y obligaron a la tripulación a navegar con las comunicaciones desconcectadas hasta África. Después, amenazaron con con volar el buque y hundir la embarcación si no se les entregaba el rescate reclamado. Todavía se desconoce con certeza a cuánto ascendía dicho rescate, que la televisión rusa establece en un millón de euros.
Además, algunos de los marineros relataron al canal ruso Vesti que los piratas amenazaron al capitán con dispararle después de que uno de ellos envió un mensaje de teléfono móvil para alertar a las autoridades.
Los familiares de los marineros denunciaron el miércoles que las autoridades militares rusas les impedían comunicarse con ellos. Elcarguero, propiedad de una compañía finlandesa y con bandera maltesa, navegaba con un cargamento de madera desde Finlandia hacia el puerto argelino de Bejaia.
¿Una carga de misiles de crucero para Irán?El ex jefe del Estado Mayor estonio Tarmo Kouts planteó en declaraciones recogidas por los medios de comunicación rusos que el carguero podría haber sido utilizado para intentar transportar una carga de misiles de crucero a Irán. En este sentido, el representante de Rusia en la OTAN, Dimitri Rogozin, manifestó ayer que "en lugar de especular (...) e inventar distintos tipos de historias (...) se deben aprender importantes lecciones de este suceso". "Los responsables europeos deben pensar en la necesidad de enfrentarse a esta amenaza", añadió Rogozin en clara alusión a la piratería. Poco después de que la Marina rusa anunciara el hallazgo del barco, la Autoridad Marítima de Malta dijo que el "Arctic Sea" en realidad nunca había desaparecido, puesto que su trayectoria había sido en todo momento rastreada por autoridades maltesas, finlandesas y suecas.