LEVANTE-EMV VALENCIA
Los efectos del aumento de la temperatura del planeta ya no sólo se dejan sentir en algunas islas del Pacífico, sino que comienzan a tener un impacto geopolítico visible en el corazón de Europa. Italia y Suiza renegociarán sus fronteras a causa del deshielo de los glaciares alpinos, según informó ayer El Periódico de Cataluña.
El calor está derritiendo los Alpes y la línea que surca los mapas ya no es la misma. Se trata en concreto de la zona del Matterhorn, que en su vertiente italiana se llama monte Cervino, cuyos glaciares, situados por encima de los 4.000 metros, vienen padeciendo las consecuencias del cambio climático desde hace no menos de 15 años, y auténticos estragos desde hace seis, justo a partir del sofocante verano del 2003.
"Esa ola de calor causó muchos cambios en el paisaje (declaró al diario The Independent el meteorólogo italiano Luca Mercalli). No hay que olvidar que ocurrieron muchos derrumbes por culpa del derretimiento de la capa de permafrost, y que la morfología de numerosos sectores de la montaña cambió". Y no solo eso. Muchas fronteras siguen los límites naturales que trazan los cursos de agua, y en el caso de Italia y Suiza, éstos, por culpa de los derrumbes y los derretimientos, también han cambiado. Las modificaciones son tan significativas que el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, ha aprobado la redacción de un proyecto de ley que permitirá negociar el dibujo de la nueva frontera. En Suiza, donde no es necesaria una nueva ley para hacerlo, simplemente esperan.
Rehacer los mapas
"La convención de 1941 entre Italia y Suiza estableció como criterio para la revisión de las fronteras la cresta de los glaciares -explicó el diputado italiano Franco Narducci, encargado de redactar la ley-. Como consecuencia de la retirada de la masa de hielo, propondremos un nuevo criterio, de manera que la línea coincida con la roca". El Parlamento italiano prevé aprobar la norma a más tardar dentro de un mes.