EUROPA PRESS NUEVA YORK
La Casa Blanca alertó ayer de que la gripe A podría expandirse en el país hasta contagiar a la mitad de la población, provocando la hospitalización de 18.000 personas y un número de víctimas mortales que alcanzaría las 90.000, más del doble de fallecidos del porcentaje habitual en temporada de gripe.
Según informó ayer el diario The Washington Post, se estima que entre 60 y 120 millones de personas podrían contagiarse del virus de la gripe A (H1N1), según alertó el Consejo Asesor para la Ciencia y la Tecnología de Estados Unidos en un informe remitido a la Casa Blanca en respuesta a la primera pandemia de nueva gripe en los últimos 41 años.
Acelerar las vacunas
Por ese motivo, los asesores científicos de la administración norteamericana instaron a las autoridades a colaborar más estrechamente con las empresas farmacéuticas para acelerar el suministro de vacunas contra el virus hasta mediados de septiembre.
Los expertos, que calificaron a la gripe A como "una seria amenaza para la nación" instaron también a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estadounidense al desarrollo de nuevas formulaciones intravenosas para evitar el contagio del virus. "Esto va a ser un proceso realmente serio", dijo Harold E. Varmus, del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en Nueva York. "La amenaza de la nueva gripe va a poner a prueba cada aspecto de nuestro sistema sanitario", agregó.
Ésta es la primera vez que los expertos hacen estimaciones precisas del impacto que tendrá la pandemia en EE UU al llegar el otoño. Las valoraciones se basan en pandemias anteriores como la gripe asiática 1967-69.
Mientas que al año mueren unas 36.000 personas y 200.000 son hospitalizadas, el virus de la nueva gripe provocará un aumento del número de infectados y de fallecidos, advirtió la Casa Blanca, que añadió que si bien la mayoría de fallecidos por gripe se produce en personas de edad avanzada, la gripe A afectará principalmente a ancianos y menores.
Sanidad pide al PP "que no politice" la gestión de la crisis por la pandemia
El Partido Popular "no debería politizar la gestión de la crisis de salud pública" a la que se enfrenta España por la expansión del virus de la gripe A "porque el propio PP forma parte de la solución que le estamos dando a la misma", según afirmó ayer el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, quien añadió que "por el hecho de gritar más o exigirle más al Gobierno no se va a conseguir acabar antes con el virus". El Ministerio de Sanidad y Política Social "está liderando y coordinando las actuaciones frente a la gripe A con dos criterios fundamentales: el primero es que todas las decisiones se toman en base a la evidencia científica; y el segundo es transmitir un mensaje a los ciudadanos de coordinación y consenso" entre las autoridades, asegurando que todas las decisiones se tomen "dejando la política aparte", explicó Martínez Olmos en declaraciones a la Cadena SER. En este sentido, todas la medidas relacionadas con la gripe A "se están negociando y pactando por unanimidad con las comunidades gobernadas por el PP y por el PSOE", señaló el responsable de Sanidad. ep madid